miércoles, agosto 10, 2022

Electores golondrinos y derecho al voto

Por: Roberto Cabrera Suarez

Abogado y docente universitario

En las elecciones presidenciales, regionales y locales en el Perú, los votos son decisivos y valiosos porque definen el destino de nuestra nación y de nuestros pueblos. Durante el periodo que duran las autoridades en el poder, aplicarán políticas de acuerdo a su visión propia o voluntad de su partido. Hay candidatos que pertenecen a un Partido Político otros pertenecen a movimientos políticos regionales y hasta locales, estos últimos se organizan solamente en las épocas electorales y luego desaparecen, es la idiosincrasia de nuestra sociedad.
En los últimos años los partidos políticos han perdido la credibilidad mayormente absorbidos por la corrupción y el desgobierno en el que han caído sus líderes, esto genera desconfianza y anarquía en la mayoría de los pueblos.
En nuestro país, existe la figura denominada “voto golondrino” el cual es un acto ilícito que consiste en trasladar un determinado número de electores de un distrito hacia otro, con la intención de favorecer a una determinada candidatura, con el objeto de torcer la voluntad popular expresadas en las urnas. Este acto se encuentra tipificado como delito en nuestro Código Penal (El elector “golondrino” puede ser sentenciado a una pena privativa de la libertad no menor de dos ni mayor de ocho años)
Éste fenómeno también se presenta en otros países como en Kenia, donde el acto de que los votantes emitan sus votos fuera de su zona de residencia con el objetivo de manipular los resultados es conocido como la “importación” de los votantes. Estos votantes normalmente son pagados por representantes de los partidos para hacerlo (Como suele ocurrir en nuestro país), y es más probable que ocurra cerca de las fronteras del distrito electoral o en las zonas urbanas. Aunque esto es punible, rara vez se cumple la ley. En Hungría, los votantes que deberán estar fuera de su domicilio el día de elecciones, pueden obtener un certificado que permita votar en otras partes del país. Este tipo de votación también es ilegal en Panamá y sancionable con multa. De manera similar se viene regulando éste delito en países como Afganistán, Antigua y Barbuda, entre otros.
Ante la situación antes ilustrada, el Jurado Nacional de Elecciones viene tomando medidas cuestionables. Quizá muchos recuerdan que hace algunos años el JNE, después de una investigación, detectó a 10 mil ciudadanos “golondrinos”. La lista fue entregada a RENIEC, y esta entidad los eliminó del padrón electoral. Pero la sorpresa fue grande cuando, después de una verificación, se detectó que muchos de esos “golondrinos” en realidad no lo eran, e, incluso, entre ellos había 36 candidatos. ¿Cómo el JNE puede declarar “golondrino” a alguien y luego aceptar su postulación? ¿Cómo se pretende restringir al ciudadano en su derecho al voto sólo por el procedimiento administrativo de fiscalización del padrón electoral que el Jurado Nacional de Elecciones lleva a cabo?
Este tipo de errores internos, naturales en todo ente estatal, son los que ponen en riesgo el derecho al voto de muchos ciudadanos que por una u otra razón cayeron o caerán en la Lista Negra del Jurado Nacional de Elecciones, sea porque las direcciones fueron indebidamente consignadas por el RENIEC, porque el procedimiento de Fiscalización del Padrón Electoral se llevó a cabo de manera deficiente, o porque simplemente el personal de verificación no pudo dar con Ud. o con alguien que diera razón de su existencia, cosa complicada pero no imposible.
Recientemente el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó que, con miras a las Elecciones Regionales y Municipales, iniciará una exhaustiva fiscalización del padrón electoral en un (1) solo distrito de las siguientes provincias: Ucayali (Loreto), Lima (Lima), Caylloma (Arequipa), Moyobamba (San Martín), Camaná (Arequipa), Huaytará (Huancavelica) y San Martín (San Martín).
Estos distritos han sido elegidos ya que en ellos últimamente se detectó un alto número de trámites de cambios domiciliarios, que hacen presumir que se tratan de electores “golondrinos”.
Para este trabajo de campo en pro de la legalidad de los padrones, la Dirección Nacional de Fiscalización y Procesos Electorales del JNE dispuso el desplazamiento de 18 especialistas, quienes tendrán la misión de comprobar la veracidad y la corrección de las inscripciones electorales de más de 1,700 ciudadanos tomados como muestra.
Ante lo antes expuesto, consideramos necesario que la fiscalización que realizará el Jurado Nacional de Elecciones durante las próximas semanas debe ejecutarse con extremo cuidado y eficiencia. Asimismo, los candidatos deben tomar conciencia y no aprovecharse de las necesidades económicas del pueblo ni mucho menos de su desconocimiento de las leyes.Es tarea de los Partidos Políticos, los Movimientos Políticos Regionales, los Candidatos y la ciudadanía en general promover la Educación política en función a su propia realidad y no propiciar la ignorancia para luego aprovecharse del desconocimiento del elector.

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