
La hora de las regiones está llegando, pero: Votando contra la mercantilización de la política, cerrando las puertas a quienes ven a la política como un vil negocio y al Estado como un botín.
En las regiones, existe una tendencia obsesiva al obrismo. “Obras son amores”, es la habitual cantilena de los políticos y este artilugio, más carreteras, puentes










