martes, agosto 9, 2022

Gato por liebre

Cuando terminé la universidad, estaba sumergida en ese miedo por enfrentar la “realidad”, pero sin embargo tenía una maleta llena de objetivos que cumplir, fue así que con mucho esfuerzo y dedicación conseguí trabajo. Por mi ímpetu, mi sueldo sobrepasaba el mínimo vital. Poco a poco otras empresas empezaron a abrirme las puertas, darme oportunidades y los beneficios, que considero, me los merecía, ya que trabajaba a diario por superar las expectativas.

Siempre un joven es considerado de “menor calidad”, en el sentido, que no tiene experiencia, claro, la edad no es dependiente de la madurez que se pueda tener o la experiencia que se pueda transmitir para mejorar o rendir en un buen trabajo. Pero, es difícil terminar los estudios y entrar a la realidad de la vida, es todo un desafío, eso sin contar a los que no pudieron estudiar una carrera técnica o universitaria.

Hoy, 826 mil jóvenes no tienen beneficios laborales, es decir: 0 gratificaciones, 0 vacaciones, 0 indemnización. Y está confirmado que somos una de las economías más informales. A raíz de esto, el Poder Ejecutivo promulgó el nuevo Régimen Laboral Juvenil Especial, para hombres y mujeres cuyas edades fluctúan entre 18 a 24 años, lo que ocasionó tremenda polémica en todo el Perú.

La ley, según se señala, busca facilitar el ingreso de 263 mil personas al mercado laboral formal. Sin embargo, los jóvenes ingresarán a la planilla de la empresa, pero no con todos los beneficios, el salario inferior sería el sueldo mínimo vital, no contarán con ninguna Compensación por Tiempo de Servicio (CTS), tendrán solo la mitad de las vacaciones (15 días), no contarán con las gratificaciones de julio y diciembre, ni a la utilidad laboral por año fiscal.

Los jóvenes de 18 a 24 años que sean padres también le dirán adiós al beneficio por concepto de asignación familiar, el cual es del 10 % del sueldo mínimo vital. Tampoco contará con el seguro de vida.

La situación se podría agravar, teniendo en cuenta que las empresas en la actualidad tienen a sus empleados de esta edad en régimen general, pueden quitarles el beneficio de la CTS a sus trabajadores, con el argumento del cambio de régimen.

“Hay muchos jóvenes que no consiguen trabajo; hoy en día les llenan de derechos laborales que nadie respeta; tenemos que ser realistas con quienes quieren tener trabajo (…) prefiero un joven que haga sus prácticas así, a un joven que no consigue trabajo porque nadie le quiere pagar una serie de cosas que la norma establece”, tal posición mantuvo el Presidente de la República, respaldando a su gabinete, no era esperarse otra manifestación, lo mismo hizo Nadine Heredia, primera dama de la Nación.

¿Mano de obra barata? ciertamente la tasa de desempleo en los jóvenes es más alta que para otros segmentos de la población, pero eso no amerita generar condiciones de trabajo bajando costos laborales mediante la reducción de derechos a los trabajadores. Las grandes beneficiadas con esta nueva ley serían las empresas, todas, sin importar su tamaño, el sector al que pertenecen o la actividad económica que desarrollen, pues no solo se les bajarían los costos laborales, sino que también se les suprimiría beneficios.

“Ley voluntaria y flexible”, pues sin duda lo de flexibilidad se enmarca en que al igual que cuando se aprobó el régimen laboral especial de la agroindustria mediante la Ley N° 27360, que se supone iba a regir “promocionalmente” solo unos pocos años, pero luego se aprobó que rigiera hasta el año 2021.

¿Qué necesitamos en realidad?, en mi opinión, que se enrumba básicamente como joven, profesional y con miras a desarrollo, ¿Por qué no se invierte en educación y en proyectos de desarrollo?, en brindar herramientas para los jóvenes y volverlos proactivos, generadores de empleo y no sobreexplotados. Pensar en que estancarse y conformarse con un sueldo mínimo vital no es desarrollo.

He trabajado y he estado en contacto con jóvenes en San Martín que realmente tienen potencialidades y ganas de trabajar, superarse y generarse empleo, pero la mayoría de estos jóvenes son olvidados, entonces, no queramos dar empleos y estancarlos, sino por lo contrario, se debe identificarlos y brindarles opciones para hacer dinero, derrumbar a las empresas extranjeras y hacer nuestras propias empresas a futuro. Es un sueño lejano, pero es latente, señores, hay una realidad a la vista de todos.

Así compartiendo el mismo pensamiento, el Consejo Regional de Juventudes de San Martín y organizaciones juveniles levantaron su voz de protesta en contra de este nuevo régimen y hoy jueves realizarán una marcha por las calles de Tarapoto a partir de las 10.00 de la mañana.

Los jóvenes que luchamos por ser mejores cada día y pensamos en nuestro futuro, no nos dejamos estafar y mucho menos endulzar.

No nos vendan gato por liebre.

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