Hace trece años, partió físicamente el Dr. Carlos A. González Henríquez, conocido con respeto y admiración como el Cacique de Kanchis Kucha. Sin embargo, las ideas, propuestas y enseñanzas que dejó continúan vigentes, especialmente en una región como San Martín, donde el turismo sigue siendo una de las mayores oportunidades para impulsar el desarrollo económico, la conservación de la naturaleza y la mejora de la calidad de vida de miles de familias.
Carlos González Henríquez, fue un visionario. En una época en la que pocos comprendían el verdadero potencial de la Amazonía peruana, él entendió que el turismo podía convertirse en un motor de desarrollo descentralizado. Defendió la necesidad de crear condiciones para que los peruanos viajaran dentro del país, impulsando la economía regional y generando empleo. También promovió incentivos tributarios para fortalecer el turismo interno y cuestionó aquellas normas que favorecían los viajes al extranjero en detrimento de los destinos nacionales.
Hoy, trece años después de su partida, muchas de sus reflexiones siguen teniendo plena vigencia. San Martín ha logrado importantes avances. Se ha consolidado como uno de los principales destinos del Perú, con atractivos reconocidos como la Catarata de Ahuashiyacu, la Laguna Azul, el Alto Mayo, las cataratas de Pucayaquillo, el Bosque de Protección Alto Mayo y la riqueza cultural de Lamas y Chazuta, entre muchos otros. La gastronomía amazónica, el café, el cacao y el turismo de aves, han fortalecido la imagen regional ante el país y el mundo y próximo a tener un aeropuerto internacional que nos va permitir, tener la internacionalización que necesitamos.

Sin embargo, los desafíos también han cambiado. Hoy el reto no es únicamente atraer visitantes, sino lograr que permanezcan más tiempo, recorran las diferentes provincias y generen mayores beneficios económicos para las comunidades locales, mejores carreteras, mayor integración entre sus corredores turísticos con otros regionales y un sistema de transporte seguro y moderno que permita recorrer la región con facilidad y conectar otras regiones como amazonas y loreto.
Otro desafío importante es la profesionalización de los servicios turísticos. El visitante actual busca experiencias de calidad, atención personalizada, seguridad, reservas digitales y servicios sostenibles. La competencia ya no se limita a otras regiones del Perú; hoy San Martín compite con destinos internacionales que invierten permanentemente en innovación, promoción y capacitación.
Carlos González Henríquez, seguramente habría insistido en que el turismo no puede depender únicamente del Estado. Los gobiernos regionales, las municipalidades, los empresarios, las universidades y las comunidades deben trabajar de manera articulada para construir una verdadera política regional de turismo. El desarrollo turístico requiere planificación, inversión en infraestructura, promoción inteligente y una visión de largo plazo que trascienda los cambios de gobierno.

También habría comprendido que el turismo del siglo XXI, exige proteger aquello que constituye su mayor riqueza: la naturaleza. La conservación de los bosques, las fuentes de agua, la biodiversidad y las culturas originarias ya no son únicamente un deber ambiental, sino una condición indispensable para mantener la competitividad de la región. El turismo sostenible representa hoy la mejor oportunidad para generar ingresos sin destruir el patrimonio natural que distingue a nuestra región.
Uno de los cambios más significativos respecto a hace trece años es la revolución digital. Actualmente, los viajeros planifican sus vacaciones mediante redes sociales, plataformas de reservas y recomendaciones compartidas por otros visitantes. Cada fotografía, cada video y cada experiencia publicada en internet se convierte en una herramienta de promoción. En este nuevo escenario, la región necesita fortalecer su presencia digital y apoyar a sus emprendedores para que aprovechen estas oportunidades.
Recordar al Cacique de Kanchis Kucha, no significa únicamente rendir homenaje a una persona. Significa reconocer el legado de un hombre que creyó profundamente en la Amazonía, en su gente y en su capacidad para construir un futuro mejor a través del turismo, la inversión y el desarrollo sostenible. Sus ideas siguen invitándonos a reflexionar sobre la necesidad de crear mejores condiciones para quienes apuestan por el turismo como fuente de progreso.

A trece años de su partida (24 de julio), el mejor homenaje que puede recibir Carlos A. González Henríquez, no consiste únicamente en recordar sus palabras, sino en convertir sus propuestas en acciones concretas. San Martín posee todas las condiciones para consolidarse como uno de los grandes destinos turísticos. Alcanzar ese objetivo dependerá de la capacidad de trabajar unidos, innovar, proteger nuestro patrimonio y continuar el camino que él ayudó a abrir.
Porque los verdaderos pioneros, nunca desaparecen. Permanecen vivos en las ideas que inspiran a las nuevas generaciones y en las obras que siguen transformando el futuro. Ese es, sin duda, el legado del Cacique de Kanchis Kucha, un auténtico pionero amazónico cuya visión continúa iluminando el camino del turismo y del desarrollo de la amazonia peruana y la región San Martín.
TOMÁS COTRINA TRIGOZO
DOCENTE UNIVERSITARIO
GESTOR CULTURAL
MIEMBRO DE LA ANP LAMAS



