jueves, agosto 11, 2022

NO ES CUESTIÓN DE GÉNERO

La mala, la despiadada, la que está llena de lujuria y ambición. La que solo quiere conseguir su objetivo sin importar lo que pisa o daña en su camino. Ese tipo de mujer también existe. Y es que en ocasiones ser mujer puede ser el pecado mortal de muchos.

Cuántas veces hemos relacionado a la mujer con la sumisión, con el maltrato, con esa violencia que termina quitándole la vida. Sin embargo, no siempre la mujer es la buena y el hombre el malo.

Aquí no hay una cuestión de género, porque cuando se trata de violencia, no existe calzón o calzoncillo que reine.

Hace unos días se conoció del asesinato de un joven árbitro, cuyo cuerpo fue encontrado con tres impactos de bala cerca de la localidad de Santa Rosa de Cumbaza. De este hecho se habló mucho desde que se trataba de ajuste de cuentas hasta de un asunto de drogas, nada está dicho, sin embargo, la detención de la sospechosa puso de cabeza el caso.

¿Cómo sucedió? Claudia Rosario Vásquez Sinti de 23 años de edad, luego de negar su participación en el hecho de sangre, señaló que fue contratada por dos sujetos, quienes le habrían pagado la suma de dos mil soles, para llevar a la víctima hacia un matorral cerca de Santa Rosa de Cumbaza.

La mujer detalló que el mismo lunes llegó a Tarapoto, en el paradero le entregaron el dinero y una motocicleta y luego le enseñaron la ruta por donde iba a llevar a la víctima, con quien acordó encontrarse frente al mercado Santa Anita de Morales, en el trayecto fueron intersectados por un mototaxista y otra persona, quienes asesinaron a Tipa Valles. Luego de que dieran por terminada la vida de julio Arnold Tipa Valles, con total frialdad, Claudia retornó al paradero y ese mismo día volvió a su localidad de origen.

¿Cómo se conocieron? Por redes sociales, medio por el cual la mujer sedujo a su víctima y fue así que Julio pensando haber conseguido una aventura de amor, se subió a una motocicleta pero no para dar rienda suelta a su amor, sino para ser asesinado a quema ropa.

Así van sucediendo las cosas hoy en día, hombres y mujeres son presas del deseo y la violencia, situaciones en las que terminan en ocasiones enredados en una tela de araña que los termina por asfixiar.

Vivimos en una sociedad que asfixia y mata, una sociedad que cada día nos recuerda que debemos estar alertas para no sufrir de ataques, incluso que hasta nos abre los ojos y nos pide no confiar ni en tu propia familia.

La violencia no es cuestión de género, la violencia se da y no le importa si eres mujer o eres hombre, simplemente aparece para lograr su objetivo, que muchas veces tiene un desenlace fatal.

Por eso, si alguien te seduce por Facebook, ten calma y no te dejes llevar por tus hormonas. Inhala, exhala y no te dejes encandilar por el deseo, ese deseo que no solo te puede hacer perder la cabeza, sino la vida.

 

Artículos relacionados

Mantente conectado

33,241FansMe gusta
3SeguidoresSeguir
1,831SeguidoresSeguir

últimos artículos