martes, agosto 9, 2022

Desilusión en la política

Columna

Con el audio de Bogarín (el último audio porque hay otro primero sin sanción partidaria siquiera), se evidencia un hecho que seguramente todos criticarán y cuestionarán. Los medios nos uniremos al coro de indignados, porque sí hay razones, porque lo escuchado es una razón, porque el ciudadano no merece esta clase de políticos. Un vergonzante razonamiento que no debe quedar impune.

Pero también escucharemos a los políticos, a aquellos que en muchos casos hacen lo mismo, pero que tienen la suerte de no estar en un audio. Para ellos el delito es el escándalo, no el hecho. Para ellos, el delito es la liberalidad de Pedro Bogarín de hablar con quien se le plante enfrente de su necesidad de financiar su campaña, prometiendo lo que todos ellos seguramente también prometieron, pero con mayor discreción.
Por eso celebrarán con tono de indignación lo que ha pasado y lo que ruegan nunca les pase. Esto les ha traído a la reflexión la necesidad de evolucionar sus métodos para conversar de esas cositas que usualmente se hacen cuando están en el poder o en campaña. Ya desde Montesinos han mejorado mucho, pero aun falta otro tanto.

A los ciudadanos de a pie nos queda seguir desilusionándonos cada vez más de los políticos y la política, solo eso.

Artículos relacionados

Mantente conectado

33,231FansMe gusta
3SeguidoresSeguir
1,829SeguidoresSeguir

últimos artículos