El Ministerio del Ambiente (Minam) presentó la “Línea de base de la diversidad de la yuca peruana con fines de bioseguridad”, un estudio que aborda el aprovechamiento sostenible de este cultivo ancestral y resalta la importancia de su conservación genética y cultural en el Perú. La investigación, desarrollada entre 2019 y 2021, abarcó 15 regiones del país y analizó tanto variedades domesticadas como especies silvestres de la yuca (Manihot esculenta).
Según el estudio, las especies silvestres pueden desarrollarse en distintos tipos de suelos sin intervención humana, y en algunas comunidades se les atribuyen incluso propiedades terapéuticas. En total, se recolectaron 188 muestras de hojas y flores, que fueron almacenadas en bancos de germoplasma para su estudio, conservación y protección a largo plazo.
El director general de Diversidad Biológica del Minam, Marco Arenas, calificó esta investigación como un hito significativo para el país. Explicó que la yuca es un cultivo probablemente originario de la cuenca amazónica y que ha acompañado a las comunidades indígenas por más de 9000 años. Además, destacó que la información obtenida será clave para la toma de decisiones sobre su conservación, en línea con la moratoria nacional al ingreso y producción de organismos vivos modificados vigente hasta el año 2035. “El objetivo es salvaguardar y poner en valor nuestros recursos naturales”, subrayó.
Las regiones participantes del estudio fueron Amazonas, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huánuco, Junín, La Libertad, Loreto, Madre de Dios, Pasco, Piura, Puno, San Martín, Tumbes y Ucayali. El estudio también recogió saberes ancestrales de más de 500 agricultores, lo que resalta el valor del conocimiento tradicional en la protección de la biodiversidad.
El Minam recordó que la yuca no solo es un alimento básico, sino también un símbolo de la diversidad genética, ecológica y cultural del Perú. Gracias a su capacidad para crecer en condiciones climáticas adversas, es considerada clave para la seguridad alimentaria. Su versatilidad en la gastronomía peruana también es notable: se consume en caldos, frita y rellena, como snack o incluso como bebida, siendo parte importante de la cultura alimentaria de diversas regiones del país.



