Ayer se conoció, mediante declaraciones del comunicador José Elgar Olano Fernández, de San José de Sisa, que el islote donde recientemente fueron rescatadas dos personas viene siendo invadido desde hace casi diez años. Según explicó, cada vez que llueve y aumenta el caudal del río Sisa, la Policía Nacional debe acudir constantemente a rescatar a quienes se asientan en esa zona considerada intangible.
La población de San José de Sisa exige a las autoridades una intervención inmediata para impedir que más familias continúen viviendo en este sector altamente vulnerable. Señalan que es cuestión de tiempo para que ocurra una nueva tragedia, pues el lugar se encuentra expuesto a las crecidas del río y no ofrece ninguna condición de seguridad para sus ocupantes.

En este contexto, el suboficial de tercera Gustavo Aldair Chávez Acuña acudió al islote para rescatar a las personas atrapadas tras la última crecida del río. Sin embargo, en circunstancias que aún son materia de investigación, el joven policía, natural de Chiclayo, perdió la vida durante el operativo, generando una profunda consternación en la comunidad y en la institución policial.
Imágenes proporcionadas por la Municipalidad Provincial de El Dorado confirman que en el islote existe una vivienda construida pese a ser una zona catalogada como de alto riesgo. Los registros visuales muestran cómo, durante cada temporada de lluvias, el caudal del río aumenta hasta inundar por completo el terreno, dejando a sus ocupantes en inminente peligro.
Las investigaciones preliminares señalan que las personas rescatadas fueron identificadas como Wilson Noriega Dávila y su esposa Jenny Pérez Tuanama. Tras este trágico episodio, los pobladores reiteran su llamado urgente para que las autoridades ejecuten acciones definitivas y eviten que más vidas queden expuestas al riesgo constante del río Sisa. Por: Hugo Anteparra



