El año 2026 comenzó marcado por una alarmante escalada de violencia en el país. En solo los primeros 10 días de enero, se registraron más de 50 asesinatos a nivel nacional, según los reportes oficiales del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef) del Ministerio de Salud (Minsa), consolidando el que sería el inicio de año más violento desde el 2017, cuando se empezó a sistematizar el registro de homicidios en el Perú.
De acuerdo con el análisis de datos realizado por Juan Carbajal, especialista en seguimiento de estadísticas criminales, el Sinadef reporta que hasta el 10 de enero del 2026 se contabilizaron 55 personas asesinadas, una cifra que mantiene e incluso agrava la tendencia observada durante el 2025, año en el que el país cerró con un promedio diario cercano a cinco homicidios por día.
Las cifras oficiales revelan que la región Lima continúa liderando el número de homicidios, con 25 víctimas registradas en los primeros días del año, seguida por Callao y Lambayeque, regiones que también figuran entre las más golpeadas por la violencia criminal. Este patrón confirma que los principales centros urbanos siguen concentrando la mayor cantidad de hechos de sangre, en un contexto de creciente inseguridad ciudadana.
El análisis detallado muestra además picos particularmente críticos. Según Juan Carbajal, se identificaron tres días en los que la cantidad de asesinatos superó ampliamente el promedio diario de cinco homicidios. Los días 1, 3 y 4 de enero se reportaron nueve asesinatos por día, acumulando 27 homicidios en apenas tres jornadas, lo que representa casi la mitad del total registrado en los primeros diez días del año. Estos datos reflejan una violencia intensa y concentrada, que genera preocupación en autoridades y ciudadanía.
La crisis de seguridad no solo se expresa en las cifras de muertes violentas, sino también en la percepción ciudadana. De acuerdo con el Barómetro de Seguridad, sustentado en estudios de la encuestadora Ipsos realizados en los meses finales del 2025, el 76 % de la población peruana afirma no sentirse segura al salir de su casa, frente a un 22 % que señala sentirse segura. En otras palabras, al menos ocho de cada diez peruanos viven con miedo, una sensación que se profundiza ante la continuidad de asesinatos en los primeros días del 2026.
El inicio sangriento del año vuelve a poner en el centro del debate nacional la eficacia de las políticas de seguridad ciudadana, el rol de la Policía Nacional, la articulación con el Ministerio Público y la urgencia de estrategias integrales que permitan frenar el avance del crimen. Mientras tanto, las cifras del Minsa y el Sinadef advierten que el país enfrenta un escenario crítico, en el que la violencia amenaza con normalizarse si no se adoptan medidas urgentes y sostenidas.



