Por: David Auris Villegas
La irrupción de la inteligencia artificial ha puesto a la humanidad en un terreno más competitivo. En este escenario, las sociedades que logren cultivar una relación inteligente con la IA avanzarán con mayor rapidez frente a aquellos que no usen con criterio cognitivo. Esta acertada interacción tecnológica ampliará inevitablemente la brecha de inequidad; por ello, los expertos recomiendan que todos los países abracen la alfabetización agresiva en inteligencia artificial.
Pero, ¿cómo alfabetizar en el manejo digital en una sociedad abrumadoramente consumista, dominada por redes sociales saturadas de vanos contenidos? En este desafío educativo, la Unesco recomienda masificar el empleo de la IA a fin de potenciar la educación. Asimismo, advierte que está transformando el campo laboral y que los universitarios, en su mayoría, no están capacitados, por lo que recomienda a los países llevar a cabo políticas de uso ético y educativo de la IA.
En este contexto, Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, ha emprendido un empleo agresivo y masivo de la IA, consolidándose como el país más poderoso del planeta, con políticas que involucran a todos los sectores y promuevan la innovación. En contraste, muchos países en vías de desarrollo, debido a no otear el futuro, aún no están explotando las bondades de la IA, generando así un inocente estancamiento generacional.
Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que es crucial alfabetizar en IA desde las escuelas y las universidades. Esto implica reflexionar qué es la inteligencia artificial, cómo usarla críticamente, cómo gestionar y comprender la información que nos brinda. Plantear cursos transversales de IA, conocer las potencialidades, las responsabilidades y los riesgos que encierran, son capitales para la sociedad.
Para remarcar, Cristóbal Cobo, experto en inteligencia artificial, en una conferencia en la UDLA, indicó que, si confiamos todo en los algoritmos, nos enfrentamos al peligro de desconectarnos del cerebro. De tal manera, abracemos el reto pedagógico de desarrollar el pensamiento consciente en la mente de los estudiantes; de lo contrario, corremos el riesgo de robotizarlos.
Finalmente, como señala la Dra. Isabel Mansilla Blanco, la lectoescritura es clave para alfabetizar en IA; de ahí la urgencia de que las escuelas fortalezcan una alfabetización letrada profunda que permita construir una alfabetización digital sólida y solvente en un mundo donde la humanidad navega en un mar artificial.
Artículo publicado en el Montonero
© David Auris Villegas. Ha publicado: Hacia una educación del buen vivir y Cómo redactar y publicar artículos científicos. Edita y divulga la revista AURIS.



