La agroexportación peruana cerraría 2025 con un nuevo récord histórico, impulsada no solo por productos tradicionales, sino también por una oferta que incorpora mayor valor agregado y crecimiento sostenido. De acuerdo con cifras oficiales de la Sunat, además de los consolidados arándanos, uvas, paltas, café y espárragos, destacan productos como la piña deshidratada, el aceite de oliva virgen extra y la cúrcuma, que a octubre de 2025 ya superaron los envíos totales registrados en 2024.
La piña deshidratada se posiciona como una alternativa estratégica dentro de la agroindustria. A octubre de 2025, sus exportaciones alcanzaron US$ 13.5 millones, con un crecimiento de 88.1% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado por un aumento del 78.3% en el volumen exportado, que llegó a 1,082 toneladas. Estados Unidos fue el principal destino con US$ 10.4 millones, mientras que Canadá duplicó sus compras hasta US$ 2.1 millones. Junín concentró el 83.3% de las exportaciones, seguido de Ica y Piura.

Otro producto con fuerte recuperación es el aceite de oliva virgen extra. Tras un 2024 afectado por el cambio climático y la baja producción de aceituna, las exportaciones peruanas sumaron US$ 10.9 millones a octubre de 2025, superando los US$ 7.5 millones de 2023 y los US$ 2.7 millones registrados en el mismo periodo de 2024. Los principales mercados fueron Estados Unidos (US$ 3.8 millones), seguido de Chile, España y Australia.
La cúrcuma también mostró un desempeño positivo, con un crecimiento de 36.3% y exportaciones por US$ 8 millones. Junín lideró la oferta nacional, concentrando el 64.2% de los envíos, mientras que Europa encabezó la demanda, principalmente Países Bajos y España, seguidos de Canadá, México y Estados Unidos, dentro de un total de 27 mercados internacionales.
Este avance se sostiene en acciones institucionales como los 39 nuevos accesos sanitarios logrados por el Senasa y las estrategias de promoción de PromPerú. En este contexto, regiones productoras como San Martín enfrentan el reto de apostar por el valor agregado, fortaleciendo su presencia en una agroexportación más diversificada y competitiva.



