La carretera que une las provincias de Bellavista y El Dorado se encuentra en pésimas condiciones de transitabilidad desde hace varios años, sin que hasta el momento se haya ejecutado un mantenimiento adecuado o una rehabilitación integral que garantice la seguridad de los usuarios. Esta importante vía es utilizada diariamente por decenas de vehículos, entre transporte público, carga pesada y unidades particulares.
En varios tramos, la carpeta asfáltica ha desaparecido casi por completo, dejando al descubierto la base de la vía y generando una serie de baches que dificultan seriamente la circulación. A esta problemática se suman los constantes deslizamientos de tierra, especialmente en temporada de lluvias, que reducen la calzada y obligan a los conductores a realizar maniobras riesgosas para poder avanzar.
Conductores y transportistas señalan que transitar por esta carretera se ha convertido en una odisea, ya que el mal estado de la vía incrementa el tiempo de viaje, provoca daños mecánicos en los vehículos y eleva considerablemente los costos de mantenimiento. Además, advierten que los accidentes de tránsito son cada vez más frecuentes debido a la falta de condiciones mínimas de seguridad.
La situación afecta directamente a los productores agrícolas de la zona, quienes utilizan esta carretera para trasladar maíz, cacao y otros productos hacia los mercados locales y regionales. El deterioro de la vía incrementa el costo de los fletes, reduce la rentabilidad de las cosechas y, en muchos casos, genera pérdidas económicas por el retraso en la comercialización.
Ante este panorama, los usuarios de la carretera hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que prioricen la intervención de esta vía. Exigen que se realicen trabajos de mantenimiento y rehabilitación antes de que la carretera quede completamente intransitable, afectando aún más la economía local y la seguridad de quienes dependen de esta ruta para su sustento diario. Por: Hugo Anteparra



