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El ermitaño del Chumbakihui

En un rincón del bosque amazónico donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo, Salatiel Alarcón decidió, en el año 2012, tomar una ruta poco común: alejarse del ruido del mundo moderno para vivir en profunda armonía con la naturaleza. Desde entonces, su vida transcurre entre árboles, ríos y silencios, como un auténtico sacha runa, un hombre del bosque que ha hecho de la sencillez y la conservación su forma de existir.

Salatiel no está solo. Comparte esta experiencia con sus hijos adolescentes, Axel y Luis, quienes crecieron aprendiendo a escuchar el lenguaje del monte, además de la compañía inseparable de un perro guardián y un cuy que, según relatan quienes lo conocen, parece tener algo de mágico. Juntos han construido una cotidianidad basada en el respeto por la tierra y en la convicción de que es posible vivir con menos sin renunciar a la dignidad ni a los sueños.

Ese proyecto de vida se materializa en la Finca Agroturística Dos Ríos, un espacio de 20 hectáreas ubicado en la confluencia de los ríos Chumbakihui y Mayo, un punto natural que conecta los distritos de Shanao, Pinto Recodo y Tabalosos a través del curso del agua. Se trata de una zona estratégica no solo por su belleza paisajística, sino también por su potencial para el ecoturismo y la conservación ambiental.

Más del 90 % del predio se mantiene cubierto por vegetación, gran parte de ella producto de un proceso de reforestación sostenida. En estos años, la familia ha sembrado más de tres mil árboles, apostando por la recuperación del bosque. Algunas áreas se destinan al cultivo de alimentos de panllevar y cacao, mientras que otras han sido diseñadas pensando en el visitante que busca descanso y contacto directo con la naturaleza.

La cabaña familiar se levanta en medio de la espesura, rodeada de jardines de heliconias y áreas verdes, integrándose al entorno sin imponerse sobre él. El lugar cuenta además con un tambo para reuniones, espacios abiertos para el descanso y una pequeña casa en el árbol que despierta la curiosidad y la imaginación tanto de niños como de adultos.

A pesar de su aparente aislamiento, la finca es de fácil acceso gracias a la carretera asfaltada, lo que permite la llegada diaria de visitantes provenientes de Shanao, Tabalosos, Pinto Recodo, Lamas y Tarapoto. Muchos llegan atraídos por la tranquilidad del bosque y la posibilidad de desconectarse del ritmo urbano. La familia se abastece de agua del propio terreno y obtiene gran parte de sus alimentos mediante agricultura orgánica, llevando una vida mayormente autosostenible.

Uno de los principales atractivos naturales es la quebrada Chumbakihui, cuyas aguas limpias y de temperatura agradable bordean la propiedad. A tan solo 500 metros aguas arriba del puente Chumbakihui se encuentra la cascada El Ponguito, un espacio íntimo rodeado de vegetación tropical, con pozas naturales ideales para nadar y disfrutar del paisaje.

En el área también destaca una pared de roca natural de 19 metros de altura, conocida como “La Catedral”, donde se practica escalada deportiva. Desde el año 2023, jóvenes escaladores de Tarapoto visitan con frecuencia el lugar. Actualmente existen 15 rutas equipadas, con grados de dificultad que van del 5 al 7, consolidando a la finca como un nuevo punto de referencia para el turismo de aventura en la región.

La ubicación del predio permite, además, una cercanía directa con comunidades nativas como Chumbakihui, Mishkiyacu, Pampa Sacha y Morillo, pueblos que conservan vivas sus tradiciones ancestrales y representan un valioso componente cultural para un futuro circuito turístico integrado.

Aunque el potencial ecoturístico es enorme, su desarrollo ha sido limitado por la escasez de recursos económicos. Aun así, muchas familias visitan el lugar para disfrutar del agua, el paisaje y la paz que ofrece el bosque. En sus alrededores es posible realizar avistamiento de aves como shansho, loros, manacaracos, paucares, tangaras y mosqueritos. Más de 50 especies han sido identificadas hasta el momento.

La visión de Salatiel Alarcón es clara: convertir la Finca Dos Ríos en un destino turístico integral, con servicios de restaurante, alojamiento, caminatas ecológicas, escalada, camping y visitas a comunidades nativas. Un sueño que, como el bosque que lo rodea, crece despacio, pero con raíces firmes.

Informes: +51 962 572 044

Tomás Cotrina Trigozo
Docente universitario y gestor cultural

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