Comunicar mejor para conservar más: Desde la Amazonía, la primera línea de defensa ambiental apuesta por el diálogo con las comunidades para asegurar el futuro de la biodiversidad.
Guardaparques de siete países amazónicos se reúnen en Lima en un encuentro regional clave para fortalecer sus capacidades en comunicación efectiva, una herramienta estratégica para mejorar la sensibilización, la movilización social y el trabajo directo con comunidades en las áreas naturales protegidas de la Amazonía. La iniciativa es impulsada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), en el marco del Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL), financiado por el Banco Mundial y ejecutado por Wildlife Conservation Society (WCS), la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI) y World Wildlife Fund (WWF).

El encuentro congrega a 40 guardaparques de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam, quienes comparten experiencias, aprendizajes y buenas prácticas mediante dinámicas participativas, ejercicios prácticos y trabajo colaborativo orientado a su labor diaria en campo. Durante el taller, los participantes desarrollan prototipos, diseñan campañas y ponen a prueba estrategias de comunicación, fortaleciendo la confianza, el liderazgo y la capacidad de interactuar con comunidades locales, visitantes y actores clave, incluso en conversaciones difíciles y escenarios de conflicto, con énfasis en comunicación intercultural. La metodología integra simulaciones, observación directa y creación de materiales, buscando que las herramientas aprendidas se traduzcan en resultados concretos para la gestión de los territorios.
En este contexto, el director de Gestión Territorial de las Áreas Naturales Protegidas, Deyvis Huaman, destacó que el Sernanp viene implementando un plan de acción con enfoque de género, destinado a visibilizar y fortalecer el rol de la mujer en la conservación y gestión de estos espacios. Con esta iniciativa, se refuerza el papel estratégico del guardaparques como primera línea de defensa del patrimonio natural y cultural de la Amazonía, responsables de la protección de la biodiversidad, el monitoreo ambiental, la atención a visitantes, la prevención de actividades ilegales y la educación ambiental, pilares esenciales para asegurar la sostenibilidad de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.



