Así no podemos aspirar a ciudades amigables: parques y gestiones municipales que no florece
Mientras algunas provincias asumen casi todo el gasto de sus áreas verdes sin cobrar a la ciudadanía, otras logran recuperar parte del costo. La pregunta de fondo es si el modelo actual garantiza parques sostenibles y justos para todos, o si seguimos postergando un debate clave sobre servicios públicos y corresponsabilidad ciudadana.

El mantenimiento de parques y jardines en el departamento de San Martín durante el Año Fiscal 2025 revela profundas brechas entre provincias, tanto en presupuesto asignado, nivel de ejecución, como en la recaudación por el cobro del servicio, según información de la Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), sistematizada por el Diario Voces
Ejecución presupuestal y recaudo
En total, se analizó el desempeño de 10 municipalidades provinciales, encontrándose realidades contrastantes que evidencian distintos enfoques de gestión y prioridades locales.
La provincia con el mayor Presupuesto Institucional Modificado (PIM) es la Municipalidad Provincial de San Martín, con S/ 675,823, de los cuales ejecutó S/ 638,605, una cifra significativa pero que contrasta con su nivel de recaudación: S/ 363,911, lo que implica que solo subsidia el 43.01% del gasto ejecutado. Esta condición la convierte en la municipalidad que menos subsidia el servicio de parques y jardines, apoyándose en recursos directamente recaudados, FONCOMUN e impuestos municipales. En términos de sostenibilidad financiera, la Provincia de San Martín muestra el esquema más equilibrado entre gasto y cobro del servicio.

Sin embargo, llama poderosamente la atención que Bellavista, con un PIM de S/ 670,444 y una ejecución de S/ 664,673, registre un gasto mayor incluso que San Martín, pese a que no recauda un solo sol por el servicio. En este caso, el 100% del costo es subsidiado, financiado con Recursos Ordinarios, FONCOMUN, impuestos municipales. La misma situación se repite en Lamas (S/ 49,950 ejecutados), Picota (S/ 85,053), Rioja (S/ 506,380) y Tocache (S/ 132,248), provincias que no registran recaudación alguna, trasladando íntegramente el peso financiero al presupuesto municipal.
En el otro extremo se encuentra Moyobamba, con un PIM de S/ 492,549 y una ejecución de S/ 454,609, de los cuales logra recaudar S/ 92,179, subsidiando S/ 362,430. Aunque la recaudación es parcial, Moyobamba forma parte del reducido grupo de provincias que sí cobran por el servicio, junto a El Dorado, que ejecutó S/ 209,092 y recaudó S/ 12,731, y la ya mencionada Provincial de San Martín.

En conjunto, solo 3 de las 10 municipalidades provinciales registran ingresos por parques y jardines, una cifra que evidencia la limitada aplicación de tasas o arbitrios por este servicio.
El caso de Huallaga y Mariscal Cáceres resulta aún más preocupante: ambas municipalidades no registran gasto ni recaudación alguna, lo que abre la interrogante de si carecen de parques y jardines formales, o si existe una omisión en la programación y ejecución presupuestal de un servicio básico para la calidad de vida urbana.
La comparación entre provincias deja en claro que el problema no es únicamente de recursos, sino de decisiones de gestión. Mientras que la Provincial de San Martín y, en menor medida, Moyobamba, avanzan hacia un esquema donde el ciudadano contribuye parcialmente al mantenimiento de las áreas verdes, la mayoría opta por un subsidio total del 100%, comprometiendo fondos que podrían destinarse a otros servicios esenciales.
En un contexto de presupuestos ajustados y crecientes demandas urbanas, el mantenimiento de parques y jardines no debería seguir siendo un tema secundario. La información muestra que el desafío no es solo tener áreas verdes, sino garantizar su sostenibilidad, con reglas claras, transparencia y una discusión abierta sobre cuánto debe aportar el Estado local y cuánto la ciudadanía. Porque una ciudad con parques descuidados no solo pierde belleza, también pierde salud, cohesión social y futuro.



