Con planificación, supervisión y compromiso interinstitucional, la región apuesta por garantizar condiciones dignas para miles de estudiantes, reafirmando que invertir en educación es apostar por el futuro de la niñez y la juventud sanmartinense.
En los amplios almacenes donde cajas y paquetes se ordenan meticulosamente, el movimiento no se detiene. El Gobierno Regional de San Martín (GORESAM) ha puesto en marcha una supervisión progresiva y rigurosa del proceso de modulado y distribución de materiales educativos en las diez provincias de la región, con la mirada puesta en el Buen Inicio del Año Escolar 2026. No se trata solo de logística: detrás de cada texto y cuaderno hay una apuesta concreta por mejorar las condiciones de aprendizaje de miles de niñas, niños y adolescentes.

La labor se ejecuta en coordinación con la Dirección Regional de Educación de San Martín (DRE-SM) y las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL), responsables de la revisión, separación y empaquetado de los recursos pedagógicos según nivel, grado y modalidad educativa. Cada paquete es verificado bajo criterios técnicos que buscan asegurar que los materiales lleguen completos y oportunamente a cada institución educativa, conforme a su matrícula y particularidades.
En este engranaje institucional también cumple un rol clave el Ministerio de Educación (Minedu), que ha remitido hasta la fecha el 80 % de los recursos programados para la región. Este avance permite proyectar una distribución progresiva y ordenada en todo el territorio, desde las zonas urbanas hasta las comunidades más alejadas, donde la llegada oportuna de los textos puede marcar la diferencia entre empezar el año con ventajas o con carencias.
Los materiales están destinados a estudiantes de Educación Básica Regular en los niveles inicial, primaria y secundaria, así como a Educación Básica Alternativa, Educación Básica Especial y Educación Intercultural Bilingüe (EIB), reflejando la diversidad cultural y social de San Martín. Textos escolares, cuadernos de trabajo, guías pedagógicas y otros recursos respaldarán el desarrollo de las competencias establecidas en el Currículo Nacional durante el año lectivo 2026.

Desde el GORESAM se ha reafirmado que la supervisión continuará hasta completar el proceso logístico, garantizando que cada institución educativa inicie clases con los materiales correspondientes. La articulación entre el Minedu, la DRE-SM y las UGEL no solo responde a una obligación administrativa, sino a una convicción: que la educación es la base del desarrollo regional.
En una región donde la geografía impone retos y la diversidad cultural exige atención diferenciada, asegurar que los recursos lleguen a tiempo es un acto de responsabilidad pública. Porque detrás de cada caja distribuida hay un mensaje claro: la niñez y la juventud de San Martín merecen empezar el año escolar con igualdad de oportunidades y con el respaldo decidido de sus autoridades.



