En «Voces en Vivo»
“Tenemos una procuraduría muda, órganos de control inexistentes y una justicia sorda”.
El ingeniero Leonardo Hidalgo, especialista en agricultura sostenible, analizó la coyuntura política, social y productiva de la región San Martín y del país, advirtiendo sobre la falta de formación ciudadana, la crisis institucional y el riesgo de perder el futuro agrícola si no se toman decisiones responsables hoy.
En el diálogo Hidalgo hizo un llamado directo a la ciudadanía, autoridades y comunicadores para asumir un rol activo y consciente en la elección de sus representantes y en la defensa de los recursos públicos.
“Nunca hemos aprendido a elegir bien”. Desde el inicio de la entrevista, el ingeniero fue enfático: “Debemos aprender a ver quién nos va a representar y quién va a administrar nuestros recursos, a nivel provincial, regional y nacional. Nunca lo hemos hecho seriamente; siempre lo hemos tomado a la chacota”, señaló.
Advirtió que, aunque la estabilidad económica aún se mantiene, esta no es sostenible en el tiempo. “Esto es como una olla de presión: puede reventar en cualquier momento y nos vamos al diablo”, expresó.
Medios, distracción y responsabilidad social. Hidalgo cuestionó el exceso de contenidos superficiales que dominan la agenda mediática, desviando la atención de temas fundamentales como las elecciones y la gestión pública. “Nos están distrayendo con temas que, aunque sensibles, no deben ocultar lo verdaderamente importante”, dijo, subrayando que la ciudadanía también debe aprender a elegir qué consume.
Reconoció el rol clave de los comunicadores: “Ustedes tienen que educar a la gente. No se trata de entretener con cosas superfluas, eso hace daño, incluso a los niños”.
Una generación que observa… pero no es escuchada. Uno de los momentos más reflexivos de la entrevista fue cuando relató una conversación con su hijo de 12 años: “Mi hijo me preguntó por qué no se habla de las votaciones, hacia dónde nos va a llevar este gobierno. Un niño de 12 años preguntando eso”, contó. Para Hidalgo, esto evidencia que los jóvenes sí están atentos, pero el sistema les ofrece desinformación antes que cultura o análisis crítico.
Crisis política y debilidad de los partidos. El especialista fue crítico con la improvisación política y el surgimiento de outsiders: “Los outsiders no son cosa buena. Se convierten en piñatas cuando llegan al poder”, afirmó. Recordó que antes existían escuelas de formación política y hoy las elecciones se viven como una parrillada o un partido de fútbol.
No obstante, consideró positivo el endurecimiento de los filtros para la inscripción de partidos: “La valla es fuerte, casi un millón de firmas. Eso va a permitir que desaparezcan partidos creados solo por conveniencia”.
El riesgo de perder el futuro agrícola. Desde su especialidad, Hidalgo alertó sobre un problema estructural grave: “No vamos a tener agricultores en 10 o 15 años. Los hijos de los productores se están viniendo a la ciudad”.
Señaló que las áreas agrícolas están siendo urbanizadas sin planificación: Se están vendiendo arrozales como lotes urbanos. No se respetan los tiempos técnicos para drenar los suelos. No se implementan planes de desarrollo urbano. Las municipalidades miran hacia otro lado. “Dentro de diez años, el millonario no será el que tenga un lote urbano, sino el que conserve un área verde cerca de la ciudad”, advirtió.
Instituciones mudas y decisiones cuestionables. Hidalgo también denunció la debilidad de los órganos de control: “Tenemos una procuraduría muda, un órgano de control inexistente y una justicia sorda”. Cuestionó, además, decisiones administrativas como concesiones otorgadas en plazos inusualmente cortos, que deberían ser investigadas.
Mirada al futuro: inversión y sostenibilidad. Pese al diagnóstico crítico, el ingeniero cerró con un mensaje de esperanza. Anunció que viene trabajando con tecnología internacional para revertir la sobreexplotación de suelos y atraer inversión al país. “Estamos trayendo inversionistas para San Martín como zona productora de cacao. Tenemos más de 67 mil hectáreas producidas y potencial para 250 mil más”, destacó.
Sin embargo, lamentó la falta de articulación institucional: “Los empresarios chocolateros preguntan con quién hablar, y no hay con quién”.
Un llamado final: “Este es el momento de crisis que nos obliga a enseñar, compartir y hacer las cosas bien. Es el punto de quiebre”, concluyó Leonardo Hidalgo.



