Las instituciones y la empresa no informan. La población exige respuestas, pero la información no existe. Las deficiencias están a la vista. Comunicar, informar y transparentar es obligación de las instituciones. Hoy, el servicio de agua potable en Sisa es un caos.
La crisis del agua potable en la provincia de El Dorado se agrava cada día. El Frente de Defensa de los Intereses de Sisa ha planteado públicamente la necesidad de declarar en emergencia el sistema de abastecimiento de agua en la ciudad de San José de Sisa, debido a las constantes fallas en la infraestructura que transporta el recurso desde la fuente de captación hasta la planta de tratamiento.
Según los dirigentes del colectivo ciudadano, la línea de conducción del sistema de agua potable viene registrando rupturas de manera reiterada, lo que genera continuas interrupciones del servicio y deja a amplios sectores de la población sin acceso al recurso durante largas horas e incluso días. Estas fallas, señalan, evidencian el avanzado deterioro de la infraestructura y la ausencia de mantenimiento estructural en un sistema que ya muestra claros signos de colapso.

El problema no es reciente, pero en los últimos meses se ha vuelto más recurrente y crítico. Cada ruptura implica trabajos de reparación de emergencia que solo resuelven temporalmente la situación, mientras la red continúa debilitándose. Para los representantes del Frente de Defensa de los Intereses de Sisa, la situación demuestra que el sistema actual ha superado su vida útil y que las soluciones parciales ya no responden a la magnitud del problema.
Ante este escenario, el Gobierno Regional de San Martín se habría comprometido a impulsar una solución estructural a largo plazo. De acuerdo con lo anunciado, se prevé realizar los estudios técnicos para identificar una nueva fuente de captación de agua y una nueva línea de conducción, proyecto que sería ejecutado a través del Proyecto Especial Huallaga Central y Bajo Mayo. Sin embargo, este proceso implicará una etapa de estudios técnicos y posteriormente la búsqueda de financiamiento, lo que podría prolongar la solución definitiva durante varios años.

Mientras tanto, la población enfrenta la crisis sin información clara sobre el estado real del sistema, los plazos de reparación o las medidas que se adoptarán para garantizar la continuidad del servicio. La ausencia de comunicación oficial por parte de las instituciones responsables y de la empresa prestadora del servicio genera preocupación y desconfianza entre los ciudadanos, quienes demandan transparencia sobre la situación y sobre las acciones que se están tomando.
Para los dirigentes sociales, el problema ya no puede seguir tratándose como una emergencia puntual. Señalan que la reiteración de las fallas demuestra que se trata de un problema estructural que requiere una intervención integral y urgente. Por ello, insisten en que se evalúe la declaratoria de emergencia del sistema de agua potable, con el fin de movilizar recursos técnicos y financieros que permitan enfrentar la crisis de manera inmediata.
En San José de Sisa, el agua —un servicio esencial para la salud pública y la vida cotidiana— se ha convertido en un problema permanente. Las tuberías que se rompen una y otra vez son la evidencia visible de un sistema que ya no responde a las necesidades de la población. Mientras se anuncian estudios y proyectos de largo plazo, la ciudad sigue enfrentando un servicio irregular, precario y cada vez más incierto.



