Un niño de siete años permanece desde el domingo por la mañana en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital II-2 de Tarapoto, luego de haber ingresado al establecimiento de salud por un cuadro de vómitos y diarrea. Según denunciaron sus padres, el menor recibió una inyección durante su atención médica y posteriormente su estado de salud se complicó, por lo que decidieron presentar una denuncia por presunta negligencia médica en la Comisaría de Tarapoto.
La madre del menor, Sandra Ramírez Ramírez, manifestó que desde aproximadamente las once de la mañana no recibían información clara sobre el estado de su hijo. Indicó que el niño fue llevado a otro ambiente del hospital sin que el personal les explique qué estaba ocurriendo, lo que generó preocupación y desesperación en la familia.
Ante la falta de información, el padre del menor, Angelo Flores Guerra, decidió acudir a la comisaría para denunciar el caso. Según relató, recién con la llegada de los agentes policiales al hospital, en horas de la noche, el personal médico les informó que su hijo había sido trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde permanece con coma inducido y conectado a ventilación mecánica.

Hasta el nosocomio también llegaron otros familiares del menor para acompañar a los padres en este difícil momento. El niño continúa con pronóstico reservado, mientras sus padres vienen solicitando a la población que se unan en oraciones para que el pequeño logre salir del estado de coma en el que se encuentra.
Tras la difusión del caso, el director del Hospital II-2 de Tarapoto, Manuel Pérez Kugga, se pronunció públicamente sobre la situación. El funcionario explicó que el menor ingresó con vómitos y diarrea y que, tras recibir atención médica, presentó una reacción adversa a uno de los medicamentos administrados durante su tratamiento.
Pérez Kugga precisó que este tipo de reacciones son poco frecuentes y pueden presentarse aproximadamente en uno de cada mil pacientes. Asimismo, aseguró que el personal médico viene realizando todos los esfuerzos necesarios para estabilizar al menor, quien permanece en la UCI bajo estricta vigilancia médica mientras se monitorea su evolución. Por: Hugo Anteparra



