En un escenario político fragmentado, conocer las reglas no solo orienta a los partidos, sino también al ciudadano. Un voto informado, pensado y consciente será clave para fortalecer la representación democrática en el nuevo Congreso bicameral.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha precisado cómo se aplicará la valla electoral para acceder a la distribución de escaños en el Senado durante las Elecciones Generales 2026, estableciendo reglas claras en el retorno al sistema bicameral. La decisión busca despejar dudas sobre el nuevo mecanismo electoral y brindar seguridad jurídica y predictibilidad a organizaciones políticas y ciudadanos.
De acuerdo con el pleno del JNE, los partidos deberán cumplir dos requisitos simultáneos para participar en el reparto de escaños. Primero, alcanzar al menos el 5% del número legal de miembros del Senado, equivalente a tres senadores de un total de 60 integrantes. Segundo, obtener al menos el 5% de los votos válidos a nivel nacional en la elección senatorial. Solo quienes cumplan ambas condiciones podrán acceder a la asignación de curules.
Uno de los puntos clave es la definición de cómo se calculará ese 5% de votos válidos. El JNE ha determinado que se tomará en cuenta la sumatoria total de votos válidos de las dos modalidades de elección: la nacional (distrito único) y la regional (distritos múltiples). Así, se evita que una sola votación determine la exclusión de un partido.
Según explicó Yéssica Clavijo, este criterio responde a la necesidad de evitar distorsiones, especialmente ante la posibilidad de votos cruzados. Además, precisó que esta es la valla para acceder al Congreso, mientras que otras, como la de cancelación de inscripción, serán evaluadas posteriormente por el Registro de Organizaciones Políticas.
El organismo sostiene que este método permite una valoración integral del respaldo ciudadano, refuerza la representación proporcional y favorece una participación más equilibrada en un sistema político fragmentado.
En cuanto a la composición del Senado, para el 2026 se establece que los 60 senadores serán elegidos en dos modalidades: 30 mediante lista nacional proporcional y 30 en circunscripciones regionales, combinando representación nacional y territorial.
Con esta decisión, el JNE fija las reglas del juego electoral en un escenario de alta competencia política. Para el ciudadano, más allá de lo técnico, el proceso reafirma que cada voto debe ser informado, reflexivo y consciente, clave para la calidad de la representación democrática.



