¿Cremas y celestes en la Copa?
La expectativa crece entre hinchas cremas y celestes, que sueñan con un duelo histórico y, sobre todo, con un papel decoroso de los clubes peruanos en el torneo continental.
A pocas horas del sorteo de la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores, programado para este jueves 19 de marzo, la ilusión y la incertidumbre se mezclan entre los clubes peruanos. Una de las grandes preguntas que ronda en el ambiente futbolero es si será posible ver un enfrentamiento entre Sporting Cristal y Universitario de Deportes en la misma fase de grupos.
En principio, el reglamento del torneo es claro: dos equipos del mismo país no pueden coincidir en un mismo grupo. Sin embargo, existe una excepción clave que abre la puerta a este escenario. Esta se aplica cuando uno de los clubes accede a la fase de grupos tras superar las rondas preliminares. En ese contexto, Sporting Cristal, ubicado en el bombo 4, sí podría terminar compartiendo grupo con equipos peruanos ya clasificados directamente como Universitario (bombo 2) o incluso Cusco FC (bombo 3).
Este detalle reglamentario convierte el sorteo en un evento de alta tensión, no solo por la dificultad de los rivales internacionales, sino por la posibilidad de un cruce nacional en el máximo torneo de clubes de Sudamérica. Un enfrentamiento entre cremas y celestes en esta instancia no solo tendría un alto impacto deportivo, sino también mediático y emocional para la afición.
Históricamente, los enfrentamientos entre equipos nacionales en fase de grupos de la Libertadores han sido escasos. La última vez ocurrió en la edición 2010, cuando Alianza Lima y Juan Aurich compartieron el Grupo 3 junto a Estudiantes de La Plata y Bolívar. En aquella ocasión, el cuadro victoriano logró clasificar a octavos de final con 12 puntos, mientras que el conjunto chiclayano quedó eliminado en el tercer lugar con 6 unidades.
Hoy, con un fútbol peruano que busca recuperar protagonismo internacional, la posibilidad de un duelo entre Sporting Cristal y Universitario en la fase de grupos no solo representa un atractivo adicional para el torneo, sino también una prueba exigente para medir el verdadero nivel competitivo de ambos clubes. El sorteo definirá el destino, pero la expectativa ya está instalada.



