La Amazonía no es periferia sino posibilidad histórica: un territorio de vida, biodiversidad y saberes que, con liderazgo político y unidad nacional, podría redefinir el futuro del Perú desde su gente y sus recursos.

En el tramo final de la campaña electoral, el candidato al Senado por Ahora Nación, Róger Rumrril García, que va con el número 19 plantea una crítica frontal a la ausencia de propuestas estructurales para la Amazonía y advierte que el país enfrenta una encrucijada política marcada por la fragmentación y la falta de visión estratégica.
Al evaluar las iniciativas presentadas por los partidos, Rumrril sostiene que estas han sido “casi invisibles” en lo referente a la Amazonía. “Cuando se refieren a ella, lo hacen de manera puntual, sin abordar temas de fondo como la deforestación, el cambio de modelo económico o la construcción de una visión integral del territorio”, señala.

Enfatiza que la clase política peruana mantiene una “visión marginal sobre la Amazonía”, lo que impide entender su papel estratégico en el desarrollo nacional. “No ha cambiado nada, seguimos viendo a la Amazonía como periferia”, remarca.
De llegar al Senado, reconoce que probablemente su bancada no tendría mayoría, por lo que plantea una estrategia basada en la articulación política. “Hay temas que están por encima de ideologías y partidos, como la defensa del agua y del bosque amazónico, porque se trata de la defensa de la vida”, afirma.
En ese sentido, revela que ya ha sostenido conversaciones con otros candidatos para impulsar propuestas como la deforestación cero y el tránsito hacia una bioeconomía. “Si no tenemos mayoría, lo que queda es articular con otras fuerzas para una agenda que no solo es vital para la Amazonía, sino para todo el Perú”, sostiene.
Respecto a la minería ilegal, la califica como uno de los mayores desastres que enfrenta la región. Advierte que este fenómeno no solo implica degradación ambiental, sino también una compleja red de economías ilícitas. “El mercurio está envenenando las aguas, hay trata de personas, deforestación y un control territorial de grupos criminales que integran minería ilegal, narcotráfico y otras actividades ilícitas”, explica.

Frente a ello, plantea un enfoque integral que combine acciones de seguridad – como la intervención de la Policía Nacional y el Ejército – con medidas estructurales: trazabilidad del oro, uso obligatorio de tecnologías limpias, normas estrictas de formalización y control de cuencas hidrográficas. “No es un problema policial, es un problema estructural que requiere la acción total del Estado”, subraya.
Consultado sobre la débil presencia organizativa de Ahora Nación en la Amazonía, Rumrril reconoce que existe una carencia en la construcción de una estructura partidaria sólida y democrática. Si bien señala que esta responsabilidad recae en el liderazgo nacional del partido, encabezado por Alfonso López Chau, admite que se trata de un problema extendido en la política peruana. “En el Perú no hay partidos estructurados. Si llegamos al gobierno, la tarea inmediata será construir un aparato político nacional, con miles de ciudadanos organizados y comprometidos con un proyecto de país”, afirma.
En esa línea, advierte que el Estado peruano se encuentra “capturado por grupos de poder” y que su recuperación exige una fuerza política democrática amplia. Propone, como horizonte de largo plazo, la construcción de un Estado intercultural y la “refundación de la Nación Peruana”, superando lo que denomina un “Estado Neocolonial”.
En su reflexión final, el candidato pone énfasis en la necesidad urgente de la unidad política. Menciona una reciente propuesta de articulación entre cuatro partidos progresistas, con el objetivo de presentar una candidatura única frente al avance de sectores conservadores. “Si no hay unidad, la ultraderecha puede ganar no solo el Senado, sino también la Presidencia de la República, y el país podría encaminarse hacia un abismo”, advierte.
Asimismo, extiende este llamado a los pueblos indígenas andino-amazónicos, que – según recuerda – suman cerca de 12 millones de personas, de las cuales aproximadamente 800 mil pertenecen a la Amazonía. “Si tuvieran una agenda común de cinco puntos, podrían tener entre 30 y 40 congresistas. Pero falta unidad”, enfatiza.
Para Róger Rumrril, el principal desafío del Perú no es solo político, sino también histórico: “Nunca hemos construido un programa nacional por falta de unidad. Solo unidos, todos los peruanos, podremos construir una nueva nación en el siglo XXI”.



