Mientras los municipios hacen oídos sordos al deterioro vial, en Tarapoto y Morales han surgido ciudadanos que decidieron tomar la iniciativa ante la falta de respuesta de las autoridades.
En el distrito de Morales, vecinos autoconvocados comenzaron a tapar los huecos en las pistas, evidenciando la indiferencia de la comuna frente al mal estado de las vías. Esta acción ciudadana, lejos de ser replicada de manera integral por la autoridad, generó una reacción tardía y parcial: la municipalidad inició trabajos de parchado solo en la avenida Perú, dejando abandonado el jirón Manco Cápac. “Visten un santo para desvestir a otro”, cuestionaron los pobladores.
La iniciativa ahora se extiende a Tarapoto. Vincent Saavedra alzó la voz contra la ineficiencia de los gobiernos locales y anunció que gestionará los permisos necesarios para intervenir las principales vías de la ciudad, mediante parchados artesanales pero urgentes.
El reclamo también alcanza el ámbito de las sanciones municipales. Saavedra expresó su rechazo al cobro de S/ 200 por estacionarse en zonas rígidas, señalando que el Tribunal Constitucional ya ha establecido que los municipios no deberían continuar aplicando estas multas. “No podemos permitir que sigan sancionando a los ciudadanos cuando ellos no cumplen con su deber de mantener las calles en condiciones”, manifestó.
En este contexto, la población exige respuestas y acciones concretas, mientras los llamados “tapahuecos” ciudadanos se convierten en símbolo del abandono estatal y de una ciudadanía que busca soluciones ante la falta de gestión.



