La precariedad del sistema de referencia y la escasez de camas en hospitales de alta complejidad exponen, una vez más, las brechas en la atención de salud infantil en regiones del país.
Desde Moyobamba, el ciudadano Elías Cunia Paico hizo un llamado desesperado a través del RPP para solicitar la intervención urgente del Ministerio de Salud del Perú, a fin de lograr el traslado inmediato de su hija de apenas 2 años hacia un hospital de alta complejidad en Lima, donde pueda recibir atención especializada que le permita enfrentar un cuadro crítico de salud.
La menor, identificada como Mía Juliet Cuña Pérez, permanece internada desde el 22 de abril en el Hospital de Moyobamba, donde actualmente se encuentra en la unidad de Cuidados Intensivos, afectada por una infección interna grave y recurrentes cuadros de epilepsia, lo que ha encendido las alertas del personal médico ante el riesgo de un deterioro irreversible en su estado.
De acuerdo con el testimonio del padre, los especialistas del hospital han solicitado la referencia médica hacia diversos centros hospitalarios de la capital; sin embargo, la respuesta ha sido negativa debido a la falta de camas disponibles, una situación que retrasa una atención que podría ser determinante para la vida de la menor. En ese sentido, explicó que su hija requiere con urgencia la evaluación de especialistas en neuropediatría y oftalmología, así como la realización de exámenes complejos como una resonancia magnética y estudios a la columna que permitan descartar otras patologías y definir un tratamiento adecuado.
“Me dirijo al Ministerio de Salud para que me ayude con la evacuación de emergencia de mi hija. Ella está en cuidados intensivos en el Hospital de Moyobamba y necesita ser trasladada a Lima para que la vean especialistas más avanzados”, expresó Elías Cunia Paico, evidenciando la angustia de una familia que enfrenta no solo una emergencia médica, sino también las limitaciones estructurales del sistema sanitario.
El caso vuelve a poner en debate la capacidad de respuesta del Ministerio de Salud frente a emergencias pediátricas, donde la falta de infraestructura, especialistas y mecanismos ágiles de referencia pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Mientras tanto, el tiempo corre en contra de una niña cuya única oportunidad depende de una decisión oportuna.



