Abel Flores Valles falleció luego de permanecer varios días internado en el hospital II-2 de Tarapoto. Sus familiares y vecinos realizan una colecta solidaria para cubrir los gastos funerarios y darle cristiana sepultura.
El indigente identificado como Abel Flores Valles, cuya situación fue dada a conocer días atrás por vecinos del pasaje Miraflores, falleció luego de permanecer internado en el hospital II-2 de Tarapoto. Los moradores habían solicitado apoyo de las autoridades para que pudiera recibir atención médica, debido al delicado estado de salud en el que se encontraba tras permanecer varios meses postrado en plena vía pública.
Tras ser trasladado al nosocomio, Abel Flores Valles permaneció bajo observación médica; sin embargo, su estado empeoró y finalmente dejó de existir, causando tristeza entre las personas que lo conocían en la zona. Vecinos señalaron que durante mucho tiempo observaron cómo sobrevivía en condiciones precarias, sin familiares cercanos que pudieran hacerse cargo de él.

Luego de confirmarse el fallecimiento, surgió un nuevo problema debido a que nadie podía reclamar el cuerpo por no ser familiar directo del fallecido. Ante esta situación, los moradores del pasaje Miraflores hicieron un llamado a las autoridades competentes para que intervengan y permitan agilizar los trámites correspondientes.
Horas después, una de sus primas identificada como Lidia Vega Valles llegó hasta el lugar para solicitar apoyo económico a los vecinos y así poder retirar el cuerpo del hospital. La familiar indicó que no cuenta con los recursos necesarios para cubrir los gastos funerarios y pidió solidaridad a la población para darle cristiana sepultura.
Los vecinos del sector también se sumaron a esta iniciativa y comenzaron a realizar una colecta solidaria para recaudar fondos destinados a la compra del ataúd y otros gastos del sepelio. Las personas que deseen colaborar pueden hacerlo a través del Yape al número 967 243 359, a nombre de Lidia Vega Valles con el objetivo de ayudar a la familia a despedir dignamente a Abel Flores Valles. Por: Hugo Anteparra



