La crisis educativa en San Martín refleja problemas estructurales que trascienden las aulas. Infraestructura precaria, abandono estatal, falta de capacitación docente y ausencia de políticas sostenidas afectan el futuro de miles de estudiantes amazónicos. Frente a ello, especialistas y autoridades coinciden en que solo un trabajo articulado entre Estado, docentes, familias y sociedad permitirá recuperar la educación regional y nacional.
La reciente evaluación nacional que ubica a la región San Martín entre los últimos lugares del país en comprensión lectora volvió a encender las alarmas sobre el estado de la educación pública amazónica. Para el profesor Marden Rodríguez Vega, decano del Colegio de Profesores de San Martín – Tarapoto, los resultados no son hechos aislados, sino la consecuencia de años de abandono político, improvisación y falta de planificación educativa.
“El mundo político no nos deja crecer”, sostiene con preocupación. Según explica, desde hace varios años el gremio docente viene advirtiendo la ausencia de una política educativa seria y sostenible. Critica especialmente que el Proyecto Educativo Regional haya sido elaborado “entre gallos y medianoche” durante la gestión del exgobernador Pedro Bogarín, sin suficiente participación técnica ni social.
Para Rodríguez Vega, el principal problema es la falta de una visión de largo plazo sobre el modelo educativo que necesita la región. “No sabemos a dónde vamos de aquí al 2030, 2040 o 2050”, afirma. Incluso denuncia que el documento regional existe, pero “siempre lo esconden” y no se convierte en una herramienta pública de gestión.

El dirigente magisterial también cuestiona la falta de liderazgo técnico en las UGEL y en la propia Dirección Regional de Educación de San Martín. Señala que muchos funcionarios priorizan la estabilidad de sus cargos antes que impulsar cambios estructurales en favor de los estudiantes. “Hay especialistas y directivos que llevan años renovándose, cuatro u ocho años, pero el trabajo sigue igual”, lamenta.
Uno de los aspectos más críticos señalados por el decano es el deterioro de la infraestructura educativa rural. Según precisa, el 67% de las instituciones educativas rurales estarían en riesgo de colapso, mientras que cerca del 47% no cuenta con servicio de internet. En ese contexto, considera imposible exigir mejoras sostenidas en el rendimiento escolar.
“¿Cómo vamos a mejorar si no existen condiciones mínimas?”, cuestiona. Añade que el debate educativo no puede centrarse únicamente en salarios o deudas sociales, sino también en fortalecer las capacidades pedagógicas y emocionales de los docentes frente a las nuevas problemáticas del aula.
Rodríguez Vega advierte que muchos maestros enfrentan diariamente estudiantes con dificultades de aprendizaje, trastornos de conducta y necesidades especiales sin haber recibido capacitación adecuada. “Nos hablan de inclusión educativa, pero nunca han formado a los maestros en inclusión”, señala. Menciona casos de alumnos con Asperger, TDAH y distintos niveles de alteraciones conductuales que requieren acompañamiento especializado.
En su análisis, la crisis educativa también está vinculada con problemas sociales más profundos. “Tenemos incremento de anemia en niños de 7 a 11 años, embarazos precoces y problemas de salud mental. Educación, salud y familia van de la mano”, remarca.

El decano es especialmente crítico con la gestión del gobernador regional Walter Grundel, a quien acusa de no haber impulsado transformaciones significativas en el sector educativo. “La educación en nuestra región está en UCI”, sentencia. Además, cuestiona que se prioricen obras como losas deportivas techadas mientras numerosas aulas presentan riesgo de colapso.
Como ejemplo, menciona el caso del distrito de Chazuta, donde asegura que 10 colegios se encuentran en situación crítica. También recuerda la situación del emblemático colegio María Ulises Dávila Pinedo, institución cercana al centenario que continúa esperando una remodelación prometida desde hace años.
Aunque responsabiliza a las autoridades, Rodríguez Vega también hace una autocrítica al magisterio y a la sociedad. “Todos tenemos responsabilidad”, admite. Considera que muchas veces la comunidad educativa se distrae en actividades festivas y deja de lado el fortalecimiento académico y cognitivo de los estudiantes.
En ese contexto, plantea la necesidad de generar espacios de diálogo entre docentes, padres de familia, especialistas y futuros candidatos políticos. Antes de concluir su gestión como decano, prevista para julio, anunció que impulsará una mesa técnica educativa con participación de autoridades y aspirantes al gobierno regional.
“El problema es que muchos directores regionales son oficinistas y no son de campo”, sostiene. Para él, las autoridades educativas deberían recorrer las zonas más alejadas de la Amazonía para conocer directamente las carencias de las escuelas rurales y comprender la verdadera dimensión de la crisis.

Asimismo, llamó la atención sobre el rol de las APAFA, a las que pidió asumir una participación más activa en la calidad educativa y no limitarse únicamente a temas administrativos o económicos.
Finalmente, insistió en que la crisis educativa de San Martín no se resolverá únicamente con discursos ni evaluaciones nacionales, sino con decisiones políticas firmes, inversión sostenida y una verdadera articulación entre educación, salud y familia.
“No se puede exigir resultados sin apoyo logístico, sin capacitación y sin infraestructura adecuada. Estamos dejando de lado la formación integral de nuestros niños”, concluyó.
Director Regional de Educación defiende avances en San Martín, pero reconoce profundas brechas sociales y educativas
Aunque San Martín muestra mejoras en matemática y comprensión lectora, la región todavía enfrenta graves desigualdades sociales, abandono familiar y precariedad en las escuelas rurales. La educación necesita continuidad, trabajo conjunto y menos confrontación política para garantizar oportunidades reales a miles de niños y adolescentes amazónicos.
El director regional de Educación, Edgar Moisés Julca Chuquista, defendió los avances obtenidos por la región San Martín en las evaluaciones nacionales de aprendizaje y respondió a las críticas sobre el estado del sistema educativo regional. Según afirmó, los indicadores oficiales del Ministerio de Educación muestran una recuperación sostenida tras los severos retrocesos provocados por la pandemia.
“San Martín ha sido una de las regiones que más ha crecido en el país”, afirmó el funcionario, al explicar que en matemática la región mejoró 22 puntos el año pasado y 7 puntos este año, ascendiendo del puesto 24 al 21 en el ranking nacional.
“No vamos a pasar de coleros ganando un partido a media tabla de la noche a la mañana. Lo importante es el crecimiento sostenido”, sostuvo.
El director señaló que regiones históricamente rezagadas de la Amazonía, como San Martín y Ucayali, muestran actualmente avances importantes, aunque admitió que todavía existen grandes brechas frente a las regiones del sur del país.
“Hace dos años solamente le ganábamos a Loreto. Ahora estamos por encima de regiones como Áncash, Ucayali, Loreto y Tumbes”, indicó, precisando que la información proviene de la UMC – Oficina de Medición de la Calidad de los Aprendizajes del Ministerio de Educación.
Sin embargo, reconoció que el panorama interno sigue siendo profundamente desigual. Reveló que existen provincias y distritos amazónicos donde los niveles educativos continúan siendo críticos, especialmente en zonas alejadas y ribereñas.
“Tenemos identificados los diez distritos con peores condiciones educativas y coinciden justamente con lugares distantes, amazónicos, cerca del río, donde además hay abandono familiar y poca presencia de los padres”, expresó.
El titular regional de Educación admitió que problemas como la precariedad de infraestructura, las inundaciones, la ausencia de docentes y el deterioro del tejido familiar afectan directamente el rendimiento escolar.
“Hay niños prácticamente abandonados. Viven solos en cuartos alquilados en los pueblos. Regresan los lunes y nadie controla qué hacen. Algunos terminan incluso en discotecas siendo menores”, alertó.
Las declaraciones surgieron luego de ser consultado sobre la situación de colegios en distritos como Huimbayoc y Papaplaya, donde persisten escuelas deterioradas y dificultades para garantizar la presencia constante de maestros.
“En el Perú la brecha de infraestructura educativa es enorme. Y aunque San Martín no está entre las peores regiones, hay lugares donde las clases se interrumpen porque los colegios se inundan”, manifestó.
Uno de los momentos más tensos de la entrevista ocurrió cuando se le preguntó sobre las declaraciones del profesor Marvin Rodríguez Vega, decano del Colegio de Profesores de San Martín, quien sostuvo que la región carece de un verdadero proyecto educativo regional.
Julca respondió señalando que existen sectores que critican sin presentar propuestas concretas. El funcionario defendió la vigencia del nuevo Proyecto Educativo Regional (PERS) 2036, indicando que las estrategias impulsadas por la Dirección Regional de Educación están alineadas con dicho documento.
“Las evaluaciones regionales, el proyecto Aprendo, Potencia de Aprendizaje y las mejoras de condiciones están enmarcadas dentro del PERS”, explicó.
Pese a las diferencias, Julca insistió en que el principal problema educativo del país no es únicamente pedagógico, sino social y estructural.
“Tenemos un país en crisis. Y cuando un país está en crisis es porque su educación no ha funcionado”, reflexionó.
El director remarcó que el desarrollo educativo impacta directamente en la economía y el bienestar de las regiones. Según sostuvo, aquellas zonas donde la educación mejora también logran mejores indicadores de crecimiento económico.
“Las regiones donde la educación funciona con ciertos estándares son regiones que crecen económicamente”, afirmó.
Asimismo, anunció la implementación del programa “Familias Fuertes” en tres provincias de San Martín, iniciativa que buscará intervenir directamente en los hogares para enfrentar problemas de abandono infantil, violencia familiar y uso excesivo de celulares.
“Hemos encontrado pleitos judiciales entre padres, abandono y problemas emocionales que terminan afectando el rendimiento escolar de los niños”, señaló.

A pesar del escenario complejo, Julca defendió que existen señales alentadoras en primaria. Explicó que cerca del 60% de estudiantes se encuentra entre los niveles de “proceso” y “logrado”, situación que – según indicó – permitiría mejorar significativamente los resultados con refuerzo pedagógico.
“Tenemos 19.7% en nivel satisfactorio y cerca de 39% en proceso. Si fortalecemos a ese grupo, podríamos dar un salto importante en pocos años”, indicó.
Finalmente, el director se mostró optimista respecto al futuro educativo de San Martín y aseguró que, si el trabajo continúa de manera sostenida, la región podría ubicarse entre las diez mejores del país en los próximos años.
“A este ritmo, en dos o tres años podríamos estar entre las mejores diez regiones del Perú. Pero esto tiene que hacerse sostenible”, concluyó.
Apunte de redacción: cifras oficiales
Regiones amazónicas muestran avances en aprendizajes, aunque persisten brechas en secundaria
Mientras varias regiones del país evidencian mejoras en los aprendizajes escolares entre 2024 y 2025, los resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) también reflejan que los desafíos siguen siendo profundos, especialmente en secundaria, donde aún predominan los niveles “En inicio” y “En proceso”. En este escenario, San Martín aparece entre las regiones que logran avances tanto en lectura como en matemática en cuarto grado de primaria, consolidando una tendencia positiva que contrasta con los rezagos históricos de la Amazonía peruana.
De acuerdo con los resultados difundidos por la Unidad de Medición de la Calidad (UMC) del Ministerio de Educación, las regiones que mejoraron sus aprendizajes en Lectura en cuarto de primaria fueron Amazonas, Áncash, Cajamarca, San Martín y Ucayali, mientras que en Matemática destacaron Áncash, Callao, San Martín, Tumbes y Ucayali. El informe precisa que estas regiones incrementaron el porcentaje de estudiantes en el nivel satisfactorio y redujeron los niveles más bajos de desempeño.
En el caso de San Martín, los resultados en Lectura de cuarto de primaria muestran un incremento en la medida promedio, que pasó de 459 puntos en 2024 a 465 puntos en 2025. Asimismo, el porcentaje de estudiantes en nivel Satisfactorio subió de 18,9 % a 19,7 %, mientras que el nivel Previo al inicio descendió de 6,0 % a 4,0 %. Sin embargo, todavía persiste un alto porcentaje de escolares en los niveles intermedios: 39,1 % en proceso y 37,1 % en inicio.
Los resultados en secundaria reflejan una situación más compleja. En segundo grado de secundaria, en el área de Lectura, apenas 18,5 % de estudiantes alcanzan el nivel satisfactorio, mientras que 39,9 % permanece en “En inicio”, 32,3 % en “En proceso” y 9,3 % en “Previo al inicio”. En Matemática, el nivel satisfactorio llega solo a 12,7 %, frente a 40,3 % en inicio, 18,3 % en proceso y 28,7 % en previo al inicio. En Ciencia y Tecnología, los resultados muestran 13,5 % en satisfactorio, 33,7 % en proceso, 39,7 % en inicio y 13,1 % en previo al inicio.
Las cifras revelan que, aunque existen avances importantes en primaria, especialmente en regiones amazónicas como San Martín, el sistema educativo aún enfrenta enormes retos para consolidar aprendizajes de calidad en secundaria. Especialistas advierten que la mejora sostenida dependerá no solo de evaluaciones periódicas, sino también de políticas de largo plazo orientadas a infraestructura, formación docente, acompañamiento pedagógico y reducción de brechas territoriales. Fuente: Unidad de Medición de la Calidad (UMC) – Ministerio de Educación del Perú.



