La pobreza extrema afecta al 4,7 % de la población nacional, lo que representa a más de 1,6 millones de peruanos. En medio del debate electoral, pensar y actuar a favor de este sector debe convertirse en una prioridad nacional y en un verdadero acto de humanidad.
El próximo domingo 24 de mayo, el debate técnico organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) pondrá frente a frente a los equipos de Fuerza Popular y Juntos por el Perú, en un escenario donde la economía se perfila como uno de los temas más sensibles y decisivos para el futuro del país. Especialistas consultados coincidieron en que ya no bastan los discursos generales ni las promesas amplias: el Perú necesita propuestas concretas, responsables y financieramente sostenibles que permitan recuperar la confianza ciudadana y asegurar estabilidad en medio de la incertidumbre política y social.
Entre los principales desafíos que deberán afrontar ambas agrupaciones figuran la recuperación del crecimiento económico, la promoción de la inversión privada, la reducción de la informalidad laboral y medidas urgentes frente al avance de la pobreza. Según el último registro del 2025, alrededor de 8,8 millones de peruanos continúan en condición de pobreza, mientras que más de 1,6 millones sobreviven en pobreza extrema.
Uno de los puntos que más preocupación genera entre los economistas es el deterioro de las finanzas públicas. El propio Consejo Fiscal advirtió recientemente que “se está reventando la tarjeta de crédito” del país, debido a que en los últimos cinco años se aprobaron 101 leyes adversas que representaron un impacto de S/35.795 millones para el Estado. A ello se suman las promesas electorales de los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, que contemplan mayores gastos sin explicar claramente cómo serán financiados.
El economista y exjefe de la Sunat, Luis Arias Minaya, cuestionó que ambas propuestas políticas planteen incrementar beneficios y gasto público sin precisar mecanismos sostenibles de financiamiento. El especialista sostuvo que resulta indispensable comprometer a las futuras bancadas a no aprobar nuevos gastos sin la opinión técnica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a fin de evitar mayores desequilibrios fiscales.
En la misma línea, el exministro de Economía David Tuesta señaló que el debate debe centrarse en cómo financiar las promesas sin comprometer la estabilidad macroeconómica ni elevar agresivamente la deuda pública o los impuestos. Recordó que el país ya atraviesa un deterioro fiscal acumulado y alertó sobre el riesgo de repetir errores históricos que terminaron afectando la confianza de inversionistas y ciudadanos. Para el exministro, preservar la estabilidad económica y la credibilidad institucional será clave para sostener el crecimiento y proteger a los sectores más vulnerables.
Otro de los temas que deberá ocupar un lugar prioritario en el debate es el mercado laboral. La economista Paola del Carpio sostuvo que combatir la pobreza requiere fortalecer el empleo formal y construir un mercado laboral más dinámico y menos precario. Remarcó que la generación de trabajo digno no ocurre por decreto, sino mediante políticas integrales que incentiven productividad, inversión y mejores oportunidades para millones de peruanos.
Asimismo, los especialistas consideraron fundamental que ambas agrupaciones expresen compromisos claros respecto a la defensa de la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), institución considerada uno de los pilares de estabilidad económica en las últimas décadas. Mantener independencia técnica y reglas fiscales claras será determinante para recuperar la confianza de los mercados y de la ciudadanía.
El debate técnico de este domingo no solo pondrá a prueba la solidez de las propuestas económicas de Fuerza Popular y Juntos por el Perú, sino también la capacidad de sus equipos para responder a una ciudadanía que exige responsabilidad, transparencia y soluciones reales frente a la pobreza y la crisis social. Porque detrás de cada cifra económica existen millones de peruanos que esperan oportunidades, estabilidad y un futuro más digno.



