En una ceremonia cargada de emoción y reconocimiento, el Congreso de la República rindió homenaje a los profesionales y trabajadores de la salud que enfrentaron en primera línea la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, considerada una de las crisis más difíciles de la historia reciente del país.
La actividad fue promovida por el congresista Raúl Espíritu Cavero, quien destacó la labor, el compromiso y la valentía demostrada por miles de trabajadores del sector salud que, pese a las adversidades y los riesgos para su propia integridad, continuaron brindando atención a la población durante los momentos más críticos de la pandemia.
El reconocimiento se realizó en los ambientes de la Universidad Nacional de San Martín y fue otorgado, sin distinción, a médicos, obstetras, enfermeras, técnicos asistenciales, personal administrativo y otros trabajadores que desempeñaron funciones esenciales en hospitales, centros y puestos de salud de diversas regiones del país.
Muchos de ellos cumplieron jornadas extenuantes para atender a miles de pacientes afectados por el coronavirus, contribuyendo de manera decisiva a salvar vidas y contener los efectos de la emergencia sanitaria.
Durante la ceremonia también se recordó a los trabajadores de la salud que perdieron la vida mientras cumplían con su deber, convirtiéndose en un símbolo de entrega, sacrificio y vocación de servicio para las nuevas generaciones.
En representación del Sindicato Único de Trabajadores de la Región San Martín, que agrupa a ex trabajadores CAS COVID, personal asistencial y administrativo, participó la obstetra Carmen Ordoñez, quien expresó su agradecimiento por el reconocimiento brindado por el Parlamento.
“Recibimos este homenaje con mucha gratitud porque dignifica el esfuerzo realizado por miles de trabajadores durante una etapa muy difícil para el país. Fueron momentos de incertidumbre, sacrificio y dolor, en los que muchos compañeros entregaron incluso su vida en el cumplimiento de su labor”, manifestó.
Los asistentes coincidieron en señalar que este reconocimiento constituye un acto de justicia y gratitud hacia quienes enfrentaron la pandemia desde hospitales y establecimientos de salud, muchas veces con recursos limitados y en condiciones complejas.
El homenaje concluyó con un llamado a mantener viva la memoria de quienes lucharon contra la COVID-19 y a valorar permanentemente el trabajo de los profesionales y trabajadores que integran el sistema de salud peruano.



