La intención de silenciar y controlar el relato deportivo se ha hecho evidente en la etapa departamental de la Copa Perú. La Liga Departamental de Fútbol de San Martín ha emitido un polémico y restrictivo comunicado que impone condiciones absurdas a los periodistas deportivos, generando el inmediato y categórico rechazo del gremio periodístico nacional, que califica la medida como un atropello a la libertad de expresión y un retroceso para el fútbol regional.
En un afán desmedido por burocratizar el acceso a la información, el presidente de la liga Juan Cabrera ha decidido dejar de lado el carnet de prensa profesional—válido en todo el territorio nacional—para exigir, en su lugar, una «acreditación formal mediante oficio». Esta disposición no solo resulta un sinsentido administrativo, sino una falta de respeto a la labor informativa. A ello se suma la irrisoria restricción de acreditar únicamente a dos periodistas por cada medio de comunicación, un claro intento de cercar la cobertura y limitar las versiones periodísticas.
Pero el abuso no termina ahí. La liga ha establecido un cobro de 10 soles por el derecho a la acreditación, sin que esta garantice el ingreso automático al estadio ni exonere del cumplimiento de otros controles. Más grave aún: obtener este pase no hace merecedor al periodista para transmitir el partido, lo que evidencia una estrategia deliberada para opacar la difusión del torneo. Ante este escenario, la liga ya estaría evaluando prohibir totalmente las transmisiones, una decisión que afectaría directamente la convocatoria de público, pues sin la debida comunicación, la hinchada difícilmente se hará presente en las gradas.
El contraste que indigna:
Lo que hace más reprochable esta medida es el alarmante contraste con el resto del fútbol peruano. Mientras que en la Liga 2 y la Liga 3—categorías superiores—la prensa ingresa con total normalidad y sin cortapisas, en la Copa Perú, considerada actualmente la cuarta división del fútbol nacional, se aplica un criterio mezquino y excluyente. Esta doble vara revela un absoluto desconocimiento del rol esencial que cumple la prensa en la difusión, promoción y masificación del deporte.
Consecuencias y llamado a la acción:
El cerco informativo impuesto por la Liga Departamental de San Martín no solo vulnera derechos laborales de los comunicadores, sino que condena al olvido a los clubes, jugadores y dirigentes de la región. Sin cobertura, el fútbol pierde su esencia popular y su capacidad de convocatoria, desnaturalizando el espíritu mismo de la Copa Perú, que es el torneo de todo el pueblo.
Ante esta situación, el Círculo de Periodistas Deportivos del Perú (CPD) debe elevar un pronunciamiento contundente y enérgico, rechazando frontalmente estas restricciones y exigiendo la inmediata derogación del comunicado. No podemos permitir que la soberbia de unos pocos acallé la voz de la prensa deportiva. Hoy más que nunca, alzamos nuestra protesta: el fútbol sin prensa no es fútbol; es un espectáculo a puertas cerradas donde todos pierden, menos los que pretenden oscurecer la verdad.



