Cada nuevo hallazgo confirma que proteger los bosques amazónicos significa resguardar un patrimonio biológico y cultural que el mundo apenas empieza a conocer.
La Reserva Comunal Yanesha, en Pasco, volvió a demostrar que la Amazonía peruana sigue siendo uno de los mayores reservorios de biodiversidad del planeta. Una expedición científica del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, identificó dos posibles nuevas especies para la ciencia durante investigaciones realizadas entre el 28 de abril y el 30 de mayo de 2026, además de documentar la riqueza biológica y los conocimientos ancestrales del pueblo Yanesha.
Uno de los hallazgos más importantes corresponde a una posible nueva especie de rana del género Chiasmocleis, localizada por el herpetólogo Omar Rojas durante muestreos nocturnos. El especialista explicó que estos anfibios, de menos de dos centímetros, presentan adaptaciones evolutivas como la reducción de falanges y fusiones vertebrales. Su pequeño tamaño y coloración marrón oscura dificultaron su hallazgo. Aunque las características observadas sugieren que se trata de una especie nueva, serán necesarios estudios genéticos para confirmarlo.
La expedición también permitió identificar un posible nuevo pez del género Ancistrus, detectado por el ictiólogo Morgan Ruiz tras evaluar diez puntos en ríos y quebradas de aguas rápidas. Durante el trabajo se registraron más de 37 especies de peces, entre ellas el boquichico, la corvina y la carachama, además de especies ornamentales como la mojarra de líneas rojas y la carachama barbuda.
La riqueza de aves también quedó evidenciada. El ornitólogo Francisco Vásquez registró bandadas de hasta diez especies de tangaras y cerca de 50 individuos, además de un nido activo del Gallito de las Rocas Andino o Tunki (Rupicola peruvianus) con una hembra en incubación.

Los estudios se complementaron con el registro de 31 especies de escarabajos coprófagos, realizado por el entomólogo Julio Grandez, confirmando el buen estado de conservación de la reserva. A ello se sumó el trabajo de la mastozoóloga Claudia Ramos, quien capturó 120 murciélagos de 26 especies, de las cuales el 70 % contribuye a la dispersión de semillas. Asimismo, Elvis Valderrama elaboró un inventario de más de 300 especies de plantas, incluyendo posibles nuevos registros para Pasco.
El componente social, liderado por Margarita del Águila y Pedro Pérez, permitió catalogar más de 120 plantas medicinales y de uso ritual en las comunidades de San Pedro de Pichanáz, Alto Iscozacín y Santa Rosa de Pichanáz. Durante el trabajo, los pobladores alertaron sobre los efectos de la deforestación, como el aumento de la temperatura y la disminución de la fauna silvestre.
La investigación reunió a Elvis Valderrama, Julio Grandez, Morgan Ruiz, Claudia Ramos, Francisco Vásquez y Omar Rojas, junto con asistentes de campo, guías locales y guardaparques. El estudio contó con el respaldo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), la jefatura de la Reserva Comunal Yanesha, el Parque Nacional Yanachaga Chemillén y la Asociación para el Manejo y Conservación de la Reserva Comunal Yanesha, además de las comunidades indígenas participantes.
Creada en 1988, la Reserva Comunal Yanesha fue la primera de su categoría en el Perú y protege más de 34 000 hectáreas de bosques de selva alta, donde habitan miles de especies de flora y fauna, entre ellas el jaguar y el lobo de río. Los resultados de esta expedición confirman que la Amazonía peruana aún conserva una inmensa riqueza por descubrir y que su protección resulta indispensable para el conocimiento científico y el futuro de la biodiversidad.



