¿QUÉ SON LOS ANTIBIÓTICOS?
Son medicamentos que atacan a algunas bacterias (y solo BACTERIAS) y ayudan a combatir y curar las infecciones que causan estos microorganismos.
Actúan matando las bacterias o impidiendo que se reproduzcan.
Su buen uso puede salvar vidas. Pero pueden hacer más mal que bien cuando no se usan de la forma apropiada.
¿LOS ANTIBIÓTICOS FUNCIONAN CONTRA TODAS LAS INFECCIONES?
NO. Tanto las bacterias como los virus causan infecciones, pero los antibióticos sólo funcionan contra las bacterias.
Los antibióticos no combaten las infecciones causadas por virus, como, por ejemplo: resfriados, gripe, la mayoría de las causas de tos y bronquitis y el dolor de garganta en general.
Si un virus causa una infección, tomar antibióticos puede ser perjudicial.
Cada vez que una persona toma un antibiótico, aumenta las posibilidades de que las bacterias presentes en su cuerpo se hagan resistentes.
¿QUÉ PUEDO HACER EN LAS INFECCIONES POR VIRUS?
No esperar que los antibióticos curen estas enfermedades virales.
Lo mejor que se puede hacer es dejar que los resfriados y la gripe sigan su curso y solamente usar medicamentos para aliviar los síntomas intensos o molestosos (por ejemplo, la fiebre alta, dolor de cuerpo).
Una gripe puede durar de una a dos semanas sin que ello signifique que algo no va bien, es lo normal.
¿PUEDO DEJAR DE TOMAR EL ANTIBIÓTICO CUANDO ME SIENTO MEJOR?
NO. Si un médico ha recetado un antibiótico, éste debe ser tomado durante el tiempo que se ha indicado, incluso si se sienten mejor después de 2-3 días.
Seguir lo prescrito: dosis a tomar, número de veces al día y número de días, y si se tiene alguna duda, preguntarle al médico.
¿QUÉ PUEDE PASAR SI USO UN ANTIBIÓTICO POR MI CUENTA?
Las bacterias pueden hacerse resistentes a los antibióticos cuando se toman sin necesidad; esto ya está ocurriendo en nuestro medio.
Se debe tener en cuenta que, si nos vemos afectados por bacterias resistentes, las posibilidades de curación son menores; además existe un mayor riesgo de complicaciones.
“ESTE ANTIBIÓTICO ME VA A BAJAR LAS DEFENSAS”
“ESTE ANTIBIÓTICO ME VA A BAJAR LA HEMOGLOBINA”
Las defensas del organismo, que funcionan por varios mecanismos, tienen muy poco que ver con el uso de antibióticos.
La mayoría de las veces, la inmunidad está mediada por los glóbulos blancos y unas sustancias producidas por ellos y casi ningún antibiótico la afecta de manera específica.
Prácticamente ningún antibiótico de uso común hoy en día es causante de anemia.
“ME VOY A “CORTAR” LA GRIPE CON ESTA AMOXICILINA”
La creencia sobre la posibilidad de evitar un cuadro infeccioso viral o bacteriano por el uso temprano de antibióticos es abrumadora.
Pero la verdad es que no surte ningún efecto beneficioso. Al contrario, puede resultar perjudicial.
La mayoría de las infecciones respiratorias (un 90%) son producidas por virus que no requieren antibióticos, son autolimitadas y mejoran espontáneamente.
“¿NO HAY UN ANTIBIÓTICO INYECTABLE PARA QUE ACTÚE MÁS RÁPIDO?”
La potencia de los antibióticos no tiene que ver con la vía de administración (oral, intramuscular, endovenosa).
La mayoría de los antibióticos modernos son igual de efectivos, independientemente de la vía de administración que se utilice.
La vía indicada está más relacionada con el tipo de antibiótico y la causa directa de la infección que con su potencia.
“TOMARÉ ESTE ANTIBIÓTICO QUE TENÍA GUARDADO”
La indicación de un antibiótico está basada en el tipo de microorganismo que produce la infección.
Hay cientos de bacterias y decenas de antibióticos: lo que funciona para la orina no funciona para el oído.
La selección óptima del binomio bacteria-antibiótico es un proceso complejo que debe hacerlo personal de salud muy entrenado.
“TOMARLO POR 21 DÍAS ES MUCHO TIEMPO”
“A LOS 3 DÍAS ME SENTÍA MEJOR Y LO DEJÉ DE TOMAR”
El tiempo del tratamiento está relacionado con la severidad y con el tipo de infección. Su médico es el único capacitado para saber cuándo comenzar y cuándo parar.
“¿ESE ANTIBIÓTICO NO SERÁ MUY POTENTE?… “ANTES ME INDICARON UNO DE 250 MG Y FUNCIONÓ”
Los miligramos del antibiótico no son comparables en potencia cuando se refiere a dos moléculas diferentes, aunque “suenen” parecidas.
Es decir: 750 mg de amoxicilina no significa que sea más potente que 500 mg de doxiciclina.
“ME TOMÉ EL DOBLE DE LA DOSIS PORQUE ME SENTÍA DEMASIADO MAL”
La mejoría atribuible al efecto del antibiótico se mide en días, no en horas.
Se necesita tiempo para el efecto de muerte de las bacterias.
“¿PUEDO CONSUMIR ALCOHOL MIENTRAS TOMO ANTIBIÓTICOS?”
Ésta ha sido una de las grandes discusiones y mitos.
No es sencilla la respuesta.
Primero: hay ciertos antibióticos que, si se consume alcohol bajo su tratamiento, pueden ocasionar el terrible efecto Antabuse (sensación de muerte inminente, sudoración, palpitaciones y taquicardia).
Por otro lado, el consumo de alcohol está asociado a un mayor volumen urinario: a mayor cantidad de líquido consumido, se produce mayor cantidad de orina.
Esta característica puede hacer que la cantidad de antibiótico en la sangre baje abruptamente, comprometiendo la efectividad del antibiótico.
DR. HÉCTOR PEREDA SERNA – PEDIATRA
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