Tras el fallecimiento del profesor Adolfo Hervach Pinedo en la carretera Yurimaguas – Tarapoto, su esposa recibió más de S/ 22 mil. El pago representa un respaldo económico en medio del duelo y vuelve a poner sobre la mesa la importancia de atender oportunamente a las familias víctimas de accidentes de tránsito.
La ausencia de un ser querido no tiene precio. El dinero no devuelve una vida ni borra el dolor de una familia que, de un momento a otro, debe aprender a convivir con el vacío. Pero cuando la tragedia también golpea la economía del hogar, una indemnización puede convertirse en respaldo para la familia. Eso ocurrió con la familia del profesor Adolfo Hervach Pinedo, quien perdió la vida en un accidente de tránsito ocurrido en el kilómetro 17 de la carretera Yurimaguas–Tarapoto. Días después, su esposa, María Chanchari recibió más de S/ 22 mil correspondientes a la cobertura establecida para estos casos.
La entrega estuvo a cargo de AFOCAT DEL ORIENTE, entidad que, viene atendiendo los casos de sus asociados en Yurimaguas y otras provincias de Loreto.
Detrás de esos S/ 22 mil hay una historia mucho más difícil de medir. La muerte de una persona puede significar, además del dolor, gastos de emergencia, compromisos económicos y la pérdida de un ingreso que contribuía al sostenimiento familiar. Por eso, la indemnización no representa únicamente una suma de dinero: constituye también la atención de un derecho que corresponde a los familiares afectados, de acuerdo con las condiciones de la cobertura y las disposiciones aplicables.
La importancia de estas coberturas adquiere otra dimensión en Loreto, donde miles de personas se movilizan diariamente en motocicletas, mototaxis y otros vehículos, tanto por las carreteras como por las vías urbanas, enfrentando los riesgos propios del tránsito.
Para la familia de Adolfo Hervach Pinedo, la entrega no cierra el duelo ni devuelve al esposo y padre ausente. Pero sí permite afrontar una parte de las consecuencias económicas de la tragedia y completar un proceso administrativo que puede convertirse en una carga para la familia que intenta asimilar la pérdida.
Detrás de cada accidente hay una familia que queda de pie entre el dolor y las cuentas. Una indemnización no devuelve una vida, pero cuando llega a tiempo puede evitar que la tragedia deje también a los sobrevivientes sin respaldo. Por: Segundo Chuquipiondo



