La avenida Circunvalación, una de las principales vías de Tarapoto, se encuentra en una situación crítica. A simple vista, el panorama es preocupante: el asfalto ha cedido y una enorme grieta atraviesa la calzada, poniendo en riesgo a conductores y peatones. Como única medida preventiva, se ha colocado un cono naranja para advertir sobre el peligro, pese a que el problema lleva casi un mes sin una solución definitiva.
La última lluvia intensa habría acelerado el deterioro, pero el problema también evidencia la falta de mantenimiento y atención oportuna de la vía. El agua acumulada y el debilitamiento de la base han contribuido al deterioro, convirtiendo este tramo en un punto de riesgo para mototaxis, automóviles y peatones.
La vía, inaugurada en 2010, hoy muestra un evidente deterioro. Una intervención provisional no resulta suficiente frente a una falla que compromete la transitabilidad y seguridad de quienes utilizan diariamente esta importante arteria de la ciudad.
La situación genera preocupación entre los vecinos y conductores, quienes esperan que el municipio adopte medidas concretas para evaluar técnicamente el daño, determinar sus causas y ejecutar una reparación que permita recuperar la vía.
Mientras el deterioro avanza, el cono permanece como la única señal visible de advertencia, una medida que puede alertar a los conductores, pero que no resuelve el problema de fondo.
Si no se interviene oportunamente, existe el riesgo de que el daño continúe extendiéndose y afecte aún más la transitabilidad de esta importante avenida. Tarapoto necesita vías seguras y transitables; una avenida de esta importancia no puede quedar reducida a una grieta señalizada con un cono.



