- Entre lágrimas y muestras de solidaridad, familiares y amigos dieron el último adiós al joven de 24 años, quien perdió la vida mientras trabajaba como vigilante en una mina. Sus seres queridos esperan que las investigaciones permitan identificar a los responsables.
En medio de escenas de profundo dolor, la mañana del sábado fue sepultado Jherwin Cachique Ishuiza, un joven de 24 años que falleció durante un enfrentamiento ocurrido en Pataz, región La Libertad, donde trabajaba como vigilante de una empresa vinculada a la actividad minera. Su féretro fue trasladado hasta el cementerio del caserío La Banda de Chazuta, donde recibió cristiana sepultura ante la presencia de sus familiares, amigos y seres queridos.
Antes del entierro, el cuerpo fue velado en el local comunal del barrio Las Brisas, en Chazuta. Hasta ese lugar llegaron numerosas personas para acompañar a sus familiares y expresarles sus condolencias por la inesperada partida del joven, quien tenía sueños y aspiraciones de salir adelante y brindar mejores condiciones de vida a su familia.
La muerte de Jherwin ha dejado una profunda tristeza entre sus allegados, quienes ahora esperan conocer los avances de las investigaciones para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el ataque e identificar a los responsables. Hasta el momento, no se cuenta con información confirmada sobre los resultados de las diligencias relacionadas con este caso.
La tragedia también vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan numerosos jóvenes de la zona del Bajo Huallaga y otras provincias de San Martín, quienes viajan a distintas regiones del país para trabajar como vigilantes u obreros en actividades mineras, muchas veces expuestos a situaciones de violencia.
Según la información proporcionada, serían tres los trabajadores naturales de la región San Martín fallecidos en distintos hechos violentos registrados en zonas vinculadas a la actividad minera: uno en Pataz, otro en Andahuaylas y un tercero en Las Pampas, Madre de Dios. Estas muertes generan preocupación entre las familias que tienen a sus seres queridos trabajando lejos de casa. Por: Hugo Anteparra



