Por Willian Gallegos Arévalo
En el pasado, los gobiernos elegían a los alcaldes de las municipalidades provinciales, principalmente. Se elegía de entre los ciudadanos notables y de aquellos que se consideraban personas inteligentes, con iniciativa y arraigo en la ciudad. Y estos alcaldes no defraudaron.
Víctor Philipps Sandoval sería el último alcalde de Tarapoto, antes que se los eligiera por elección popular. Fernando Belaunde Terry promulgó en 1963 la ley para que los alcaldes sean elegidos en elección popular. Philipps, lamentablemente, no figura en los registros y es una omisión que mi próximo alcalde, el contador Manuel García García, tiene que corregir. Así que, estimado futuro alcalde, ya le caeré por ahí y que las secretarias no me digan que ha salido de viaje.
Un hecho de resonancia mundial ocurrió el 22 de noviembre de 1963 cuando en Dallas ´ASESINAN A KENNEDY´, presidente de los Estados Unidos. El Comercio sacaría ese titular, que siempre me gustó por su impacto. Y se desempeñaba como alcalde don Víctor Philipps Sandoval. Y lo destaco en esta crónica por un hecho inusual y que podría pasar como un simple hecho anecdótico y que no lo es, obviamente.
La comuna tarapotina no podría ser ajena a los hechos luctuosos de Dallas, y se hizo eco del terrible magnicidio. John Kennedy se había ganado el aprecio y simpatía del mundo, a pesar de sus tremendos errores políticos, como promover la invasión a Cuba y realizar el perverso e inhumano bloqueo a este país cuando Fidel Castro pasa a las filas comunistas y ser un enclave ruso en América Latina. A pesar de ello, Kennedy era un paradigma, pues trajo un nuevo estilo de gobernar en Estados Unidos.
Desde el mediodía del viernes 22 de noviembre de 1963, comenzaron a correr las noticias del magnicidio de Dallas y en el Perú sería Radio Nacional quien divulgaría la noticia y que se captó en Tarapoto y es cuando don Víctor Philipps convoca a sus conejales para tomar una decisión, y que era hacerse eco de aquel acontecimiento mundial. Redactan dos telegramas dirigidos al vicepresidente Lyndon B. Johnson y a la viuda Jackeline Kennedy, con la dirección de la Casa Blanca, EE. UU. El dirigido a Johnson decía: “Consternados pueblo Tarapoto San Martín Perú Déjanos infausta noticia muerte presidente Kennedy. Punto. Mundo occidental perdió mejor amigo Sentido pésame. Víctor Philipps S. Alcalde. Tarapoto 22 de noviembre de 1963”.
Mientras, el telegrama enviado a Jackeline Kennedy indicaba: “Sentido pésame por muerte esposo Pueblo San Martín Tarapoto encuéntrase consternado por irreparable pérdida mundo occidental…”.
Me emocionó encontrarme con estos telegramas que nos demuestra que los alcaldes de antes eran personas cultas y bien informadas. Ser políticos era tener cultura y la ciudad aprobaba sus gestiones pues hacían obras que la población los sentía como valor público. (Comunicando Bosque y Cultura).



