La oportuna y valiente intervención de los serenos demuestra que la solidaridad y la rápida organización comunitaria son la primera línea de defensa frente a las emergencias imprevistas.
Una tragedia evitada por milagro se registró el lunes 2 de noviembre, cerca de las 3:40 p.m., a la altura del cementerio de la ciudad, cuando una mujer de aproximadamente 35 años fue arrastrada por la corriente del río Yuracyacu, en el distrito de Nueva Cajamarca, quedando atrapada y sujeta a una roca para evitar ser arrastrada por el torrente de las aguas del río Yuracyacu.
Ante los desesperados pedidos de auxilio de la víctima, los agentes de Serenazgo acudieron al lugar de los hechos, encontrando a la afectada dentro del cauce y sin posibilidad de salir por sus propios medios.

Para enfrentar la fuerza del caudal, los efectivos municipales organizaron una arriesgada cadena humanautilizando sus propios cuerpos como apoyo para alcanzar a la persona y ponerla a salvo. Una vez fuera del peligro, la agraviada recibió los primeros auxilios por parte de los rescatistas y fue evacuada de emergencia al establecimiento de salud para su evaluación médica, desconociéndose su identidad.
La vida humana pendía de un hilo y de una roca en medio de la corriente; valorar la respuesta heroica de quienes arriesgan el físico por los demás nos recuerda que la empatía y el valor salvan vidas.



