La implementación de un servicio especializado busca reducir las barreras geográficas y culturales que enfrentan las comunidades indígenas. El reto será garantizar información en lengua propia, confidencialidad y atención continua, especialmente para adolescentes y jóvenes.
En Balsapuerto, provincia de Alto Amazonas, se inauguró el Servicio de Atención Integral de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y Tratamiento Antirretroviral (TAR), una iniciativa que busca acercar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento gratuito a la población, especialmente a las comunidades del pueblo indígena Shawi.

El nuevo servicio permitirá acceder a pruebas de tamizaje para detectar el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), sífilis y hepatitis, además de recibir consejería, orientación preventiva y tratamiento antirretroviral para quienes lo requieran.
Esta implementación representa un avance para una población que históricamente ha enfrentado dificultades para acceder a servicios especializados. En territorios donde acudir a un establecimiento de salud puede significar varias horas de desplazamiento por río o caminos de difícil acceso, contar con atención cercana puede marcar la diferencia para obtener un diagnóstico oportuno.
Sin embargo, el desafío no termina con la inauguración. Es necesario garantizar que los adolescentes y jóvenes indígenas reciban información confiable sobre salud sexual y reproductiva, puedan realizarse pruebas y accedan a atención médica sin temor a la discriminación.
Entre las principales barreras persisten la distancia geográfica, las dificultades del idioma, la desinformación y el estigma que rodea al VIH y otras infecciones de transmisión sexual. El temor a ser señalados o a que se divulgue información personal también puede impedir que las personas busquen atención.
Por ello, la pertinencia intercultural será fundamental. Los usuarios deben recibir explicaciones comprensibles en su propia lengua, con respeto a sus costumbres y garantía de confidencialidad. Asimismo, se requiere personal capacitado, disponibilidad permanente de pruebas y medicamentos, y mecanismos de seguimiento para los pacientes.

El Ministerio de Salud cuenta desde 2017 con una norma técnica para la prevención y el control del VIH en pueblos indígenas amazónicos, que incorpora criterios de pertinencia intercultural y enfoque de derechos.
También será importante extender las acciones preventivas a las instituciones educativas y comunidades más alejadas, mediante campañas informativas y coordinación con autoridades comunales, docentes y promotores indígenas.
El VIH no debe ser motivo de vergüenza ni discriminación. El verdadero éxito de este servicio se medirá cuando un joven Shawi pueda recibir información en un idioma que comprende, realizarse una prueba con privacidad y acceder oportunamente al tratamiento. Llevar salud a los territorios indígenas significa garantizar atención digna y oportunidades para proteger la vida.
Por Segundo Chuquipiondo



