Una obra millonaria pensada para saldar una deuda histórica de salud y saneamiento enfrenta fallas técnicas graves, un desfase del avance físico preocupante y la omisión insólita de un empalme que garantice que el agua realmente llegue a los hogares.
En el corazón de la región San Martín, la esperada solución al desabastecimiento hídrico de la capital departamental atraviesa por un momento crítico. La Contraloría General de la República del Perú, a través de la Gerencia Regional de Control de San Martín, emitió el Informe de Hito de Control N.° 12697-2026-CG/GRSM-SCC, correspondiente al Hito de Control N.° 10 – Ejecución Contractual al mes de agosto de 2026. El documento, firmado por el jefe de comisión Jenson Jampier Barboza Bardales, el supervisor Yony Raúl Chunga More y el gerente regional Joan Humberto Ramírez Merino, advierte deficiencias estructurales y de gestión que ponen en serio peligro la inversión de la obra «Creación del sistema de abastecimiento de agua potable Juninguillo, de la ciudad de Moyobamba»
El proyecto, cuya unidad ejecutora es el Proyecto Especial Alto Mayo (PEAM) – representado por su gerente general Milton Arévalo Muñoz – quien guarda un silencio que preocupa, cuenta con un costo total de inversión actualizado de S/ 43 162 115,46 y busca beneficiar a aproximadamente 64 672 habitantes.

La ejecución física está a cargo del Consorcio Selva Perú (integrado por Fuerza Constructores S.A.C. y Multiservicios H&R S.A.C.), representado en campo por el residente Ronald del Castillo Franco, mientras que la supervisión la ejerce el Consorcio Supervisor Juninguillo (conformado por Luis Alberto Guevara Jiménez y JOBS Contratistas S.A.C., bajo la representación común de Lenin Montenegro Vílchez). No obstante, los hallazgos del equipo auditor revelan un panorama alarmante.
La primera gran alerta técnica radica en que el expediente técnico no contempla el empalme de la línea de aducción proyectada con la red de agua potable existente de la ciudad de Moyobamba. Tras revisar el plano clave de la obra, la Contraloría constató que la tubería de polietileno de alta densidad (HDPE) de 18 pulgadas finaliza abruptamente tras cruzar el pase aéreo de 160 metros sobre el río Mayo, sin prever partidas o infraestructura para conectarse al sistema de distribución. Esta desconexión operacional entre el PEAM, la Empresa Prestadora de Servicios (EPS Moyobamba), la OTASS y la Municipalidad Provincial de Moyobamba genera el riesgo inminente de que una obra de más de S/ 43 millones quede inoperativa, truncando el cierre de brechas del servicio.


A esta omisión estructural se suma un severo y reiterado retraso en los plazos de ejecución.
Aunque el contrato inicial N.° 007-2024-GRSM-PEAM-GG estipulaba 540 días calendario con fecha de inicio el 11 de abril de 2024, la obra ha acumulado 514 días calendario adicionales a través de diversas ampliaciones de plazo, postergando la fecha proyectada de término hasta el 27 de marzo de 2027. Pese a esta flexibilidad, la valorización N.° 29 correspondiente a agosto de 2026 reveló un avance físico acumulado real de tan solo 46,37% (equivalente a S/ 12 353 278,47), frente a un avance programado acumulado de 70,41% (S/ 18 705 253,52). Esto arroja un atraso de 24,04% y fija la incidencia del avance en un 65,86%, valor que incumple drásticamente el límite legal del 80% exigido por la normativa de contrataciones del Estado y que se mantiene a la baja ininterrumpidamente desde marzo de 2025.
Por si fuera poco, durante la inspección física realizada entre el 24 y 26 de agosto de 2026, la comisión auditora y los funcionarios presentes —entre ellos el administrador de contrato del PEAM, Mauro Dennys Huamán del Águila, y el supervisor de obra, Emilio López Ramírez— constataron serias deficiencias constructivas que vulneran la Norma Técnica E.060 de Concreto Armado y el Reglamento Nacional de Edificaciones. Específicamente, en las pantallas del muro de encauzamiento de la captación sobre la quebrada Juninguillo y en el canal de la cámara de contacto de cloro de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP), se detectó que el acero de refuerzo horizontal y transversal carece de los dobleces tipo gancho en L o presenta configuraciones geométricas dispares que no se amarran adecuadamente a los fierros verticales. Estas imperfecciones comprometen el anclaje estructural, poniendo en riesgo la estabilidad y resistencia de las obras hidráulicas cuando sean sometidas a fuerzas de tracción.

Frente a estas tres situaciones adversas, la Contraloría ha notificado formalmente la cédula de notificación al PEAM para que se adopten acciones correctivas urgentes en un plazo de cinco (5) días hábiles. El proyecto del río Juninguillo no puede convertirse en un elefante blanco más; las autoridades deben corregir el rumbo técnico y contractual de inmediato para evitar que el presupuesto público se diluya en el barro y garantizar que el agua potable sea, finalmente, una realidad digna para la población de Moyobamba.
El agua potable es un derecho humano fundamental, no un cheque en blanco para la negligencia técnica ni para los calendarios infinitos; sin rigor en la fiscalización ni articulación real entre las autoridades, la infraestructura pública corre el peligro de transformarse en un monumento al desperdicio que deja a miles de familias con los grifos secos.



