Comunidad nativa de Soledad de Huitoyacu exige justicia mientras autoridades aún no logran llegar al lugar debido al aislamiento geográfico.
La mañana de este jueves 18 de junio fue hallado el cuerpo sin vida de Calista Rengifo Cahuaza, una joven madre indígena de 22 años, en circunstancias que apuntan a un presunto caso de feminicidio en la comunidad nativa de Soledad de Huitoyacu, ubicada en el Alto Yanayacu, distrito de Balsapuerto, provincia de Alto Amazonas.
Según información recogida por Diario Voces, la noche anterior se realizaba una celebración por un cumpleaños comunal en la que participaban la joven y su esposo, José Vitiri Pizango, de 40 años. Testigos señalaron que durante la reunión se habría producido una discusión de pareja, luego de que la mujer presuntamente confesara una infidelidad, situación que generó tensión entre ambos. Horas después, al amanecer, Calista fue encontrada sin vida. Comuneros que acudieron al lugar reportaron que el cuerpo presentaba aparentes signos de ahorcamiento y otras evidencias de violencia física, circunstancias que deberán ser esclarecidas mediante las investigaciones correspondientes.
El principal sospechoso del caso sería su esposo, quien permanece bajo vigilancia de las autoridades comunales mientras se espera la intervención de las instituciones del Estado. La noticia ha causado profunda conmoción entre los habitantes de Soledad de Huitoyacu. Familiares, vecinos y dirigentes indígenas demandan una investigación inmediata para determinar responsabilidades y evitar que el caso quede impune.
“Era una joven madre, conocida por todos en la comunidad. Nadie merece terminar así”, manifestó un comunero consultado por este medio, quien solicitó mantener su identidad en reserva.
Mientras el dolor embarga a la familia de la víctima, la comunidad ha solicitado la presencia urgente de representantes de la Policía Nacional del Perú, el Ministerio Público y otras instituciones competentes. La tragedia también ha puesto en evidencia una realidad recurrente en las comunidades indígenas de la Amazonía: las dificultades para acceder a servicios básicos de seguridad y justicia.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades policiales y fiscales aún no habían logrado llegar a Soledad de Huitoyacu debido a la distancia y las complejas condiciones de acceso a esta localidad ubicada en la cuenca del Alto Yanayacu. Ante la ausencia de una respuesta inmediata, han sido las propias autoridades comunales, entre ellas el teniente gobernador y los apus de la comunidad, quienes resguardan la escena de los hechos y adoptan medidas preventivas mientras esperan la llegada de los representantes del Estado.
Dirigentes indígenas consultados por Diario Voces señalaron que situaciones similares han ocurrido en otras localidades amazónicas, donde la falta de infraestructura, transporte y presencia institucional retrasa las investigaciones y debilita el acceso a la justicia para las poblaciones más vulnerables.
La muerte de Calista Rengifo Cahuaza se suma a la preocupante lista de casos de violencia contra las mujeres registrados en la Amazonía peruana, donde las víctimas enfrentan mayores barreras para acceder a mecanismos de protección y atención oportuna. En los últimos años, diversas organizaciones indígenas y de derechos humanos han demandado al Estado fortalecer los sistemas de protección en zonas rurales y amazónicas, así como garantizar respuestas rápidas frente a denuncias de violencia familiar y de género.
Mientras tanto, el cuerpo de la joven permanece en su comunidad natal, donde familiares y vecinos la despiden en medio del dolor y exigen que su muerte no se convierta en una cifra más dentro de las estadísticas de violencia que afectan a las mujeres indígenas de la Amazonía peruana.
Por Segundo Chuquipiondo


