Ronderos organizados obtienen concesión de más de 400 hectáreas y promueven el turismo ecológico en la provincia de Moyobamba.
Los ronderos de la localidad de Marona, ubicada en la provincia de Moyobamba, región San Martín, se han unido con un objetivo en común: proteger la riqueza natural de su comunidad. Gracias a su esfuerzo y organización, han logrado obtener la concesión para la conservación del Bosque de Marona, un área de más de 400 hectáreas que ahora está bajo su cuidado por un periodo de 40 años.

El Bosque de Marona ofrece a sus visitantes una vista impresionante del valle del río Mayo, ideal para los amantes del turismo de naturaleza. Uno de sus mayores atractivos es «La Ventana», un mirador natural desde donde se puede observar a lo lejos el distrito de Jepelacio. Además, se ha construido un mirador turístico para facilitar una experiencia visual única del paisaje amazónico.
Este espacio natural es también refugio de una gran variedad de fauna silvestre, entre ellos monos, venados, carachupas, perezosos, osos de anteojos, serpientes jergón, sajinos, majas, tigrillos y hasta gallitos de la roca. Todos estos animales están siendo protegidos por 25 ronderos que vigilan el área día y noche, en coordinación con la organización Amazónicos para la Amazonía.

Uno de los puntos más misteriosos del lugar es una pequeña cueva sin explorar, que despierta la curiosidad de los visitantes. Además, el bosque es hogar de plantas medicinales que los ronderos están catalogando en un inventario para brindar información útil a turistas y estudiosos de la biodiversidad local.
Gracias a su riqueza natural y el compromiso de la comunidad, el Bosque de Marona se ha convertido en una nueva alternativa de turismo ecológico y de aventura, ideal para quienes disfrutan de las caminatas, el avistamiento de aves y la escalada en montaña. Esta iniciativa no solo promueve la conservación del medio ambiente, sino también el desarrollo sostenible de las comunidades rurales de Moyobamba. Por: Hugo Anteparra



