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miércoles, mayo 29, 2024
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CARPE DIEM

Uno de los films que más me asombró de niño fue: “La Aventura del Poseidón” (1972) o simplemente, “Poseidón”, pues eran realmente impactantes las diversas escenas llenas de dramatismo, especialmente desde que la gigantesca “ola vagabunda” u “ola monstruo” (así denominadas por los marinos) tumba al lujoso transatlántico convirtiéndolo en una cárcel de hierro para los sobrevivientes, quienes pasan terribles experiencias y sacrificios heroicos para la supervivencia.

Por caUsalidad “me topé” anteayer con esta película (versión 2006) justo en la escena previa a la ola, donde un personaje invita a sus amigos un vino carísimo antes de intentar suicidarse. Al ser interrogado por qué gasta miles de dólares en esa botella de vino, él les responde: “CARPE DIEM”. ¡Me asombré! pues, la semana pasada escribí el artículo sobre otra frase latina, “Memento mori”, y justamente quería recordar, sin éxito aún, este pensamiento: “Carpe Diem”, ya que tenía asociadas mentalmente ambas expresiones.

En efecto, CARPE DIEM es una locución latina, concebida por el poeta romano Horacio en su libro Odas, cuya traducción literal es ‘aprovecha el día’ o ‘cosecha el día’, en el sentido de aprovechar el tiempo y no malgastarlo. El adagio latino podría equivaler a oraciones en español como «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy» o «vive cada momento de tu vida como si fuese el último». Es un tópico literario, o tema recurrente, en la literatura universal como exhortación a no dejar pasar el tiempo que se nos ha brindado y a disfrutar los placeres de la vida dejando a un lado el futuro, que es incierto. Este tema respecto a las diferentes épocas literarias ha ido variando en la forma de entenderlo.

Como lo expresé en “Memento mori”, estas frases de sabiduría universal, especialmente aquellas manifestadas por sabios Iniciados como Horacio, son ¡Ay! siempre tomadas, y degradadas, según el nivel de consciencia predominante en los períodos civilizatorios. Así, en este período de materialismo abyecto e ignorancia de la conciencia superior, en que reina el espíritu hedonista de “la gran masa ciega que se complace en el fango de la estupidez”, el “Carpe diem” no puede sino ser tomado según esa concepción mental reinante, y por lo tanto la mayoría lo entiende como: “GOZAR intensamente hoy día, bebiendo alcohol y dándose placeres desenfrenadamente, como si mañana fuéramos a morir.” Verbigracia: esas escenas de películas como “¿Qué paso ayer?”, tan típicas de la alienación mercantilista y vida desnaturalizada de nuestra civilización …

A ese respecto, señala el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière (www.magnanet.org):

“La decadencia de la civilización materialista demuestra, sin asomo de duda, el monstruoso error en que incurren aquellos para quienes la vida no tiene sino un solo fin: “enriquecerse”, elevar su situación social y material…Hacer llegar la luz a la multitud que desea continuar revolcándose en el fango no es de lo más fácil. El hecho no es nuevo: la gran masa humana no parece querer progresar verdaderamente y se complace en el fango de la estupidez. Las Almas preparadas, los Espíritus a la altura de la comprensión de lo que está en marcha, son mínimas nadando en las aguas de la ignorancia representadas por la muchedumbre automático-materialista, quienes obstaculizan la corriente espiritual ascendente. Es doloroso constatar esta ignorancia tanto más cuando aquel que tiende la mano para elevar a sus hermanos hacia las regiones más dignas ve rechazada su oferta por aquellos que a pesar de todo desean continuar su existencia de larva ciega retorciéndose incansablemente en las suciedades más inmundas.”

De ahí que la Dimensión Mayor de CARPE DIEM es encontrada por los sinceros y humildes de espíritu (aquellos que saben, que saben muy poco…) y por ello practican aquel “ABRAZA o COSECHA o APROVECHA EL DÍA” entendiéndolo sobre todo como BUSCAR (o CUMPLIR) INTENSAMENTE LA MISIÓN de su SER, su “PARA QUÉ”, su INDIVIDUALIDAD SUPERIOR, su ESPÍRITU…en otras palabras, su REALIZACIÓN ONTOLÓGICA.

Entonces pues, es fácil deducir LA CAUSA ESPIRITUAL de los grandes males psicosomáticos que aquejan a nuestra civilización, enfermedades (cáncer, diabetes, úlceras, neurosis, etc.) causados por esa falta del auténtico CARPE DIEM. Así lo leemos del autor antes citado:

“EL REVERENDO M. M. MARTIN (…) RECTOR DE SAINT JAMES COLCHESTER, HA DICHO: “LAS ÚLCERAS GÁSTRICAS SON DEBIDAS EN LARGA MEDIDA A LA ANSIEDAD PROVOCADA POR LA DESOBEDIENCIA A LA EXHORTACIÓN DE CRISTO: “HAZLO HOY NO LO DEJES PARA MAÑANA” …

Sin embargo, agrega complementando:

“El Cristo da un mandamiento y las Iglesias se contentan con repetirlo sin ofrecer un método, el pobre mundo va a perderse…El gran público se deja fácilmente llevar por un efecto de sentimentalismo o a través de sus facultades sugestivas, lo cual requiere desde luego ser analizado en un tratado especial. En fin, es indispensable un método y no una conversión, el mundo requiere un sistema y no una creencia. (…) La religión ya no basta a las aspiraciones de las masas y pierde fieles a medida que éstos se dirigen hacia la Iniciación (@magnafraternitasuniversalis). Este período Acuariano (la Era del Aguador) verá más y más cómo las buenas voluntades salen deliberadamente del complejo general de religiosidad para ponerse a la disposición del Servicio Impersonal. AUM!!!

Mayores informes y estudios: +51 986348866

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