Con carteles en mano, representantes de diferentes comedores populares protestaron frente al Jurado Electoral Especial de Tarapoto y pidieron revisar con mayor rigurosidad la información declarada por los postulantes.
Un grupo de personas pertenecientes a diferentes comedores populares llegó ayer por la mañana hasta el frontis del Jurado Electoral Especial de Tarapoto para expresar su rechazo a la participación de candidatos que registran denuncias por violencia familiar, especialmente por presuntas agresiones contra sus parejas. Con carteles en mano, los manifestantes señalaron que este tipo de antecedentes debe ser considerado dentro de la evaluación de quienes buscan ocupar cargos públicos.
Durante la protesta, los representantes de los comedores populares exigieron al ente electoral que se excluya a los candidatos que, según indicaron, tienen denuncias relacionadas con violencia familiar. Sostuvieron que las personas que aspiran a convertirse en autoridades deben demostrar una conducta acorde con las responsabilidades que asumirán y cuestionaron que quienes tengan antecedentes de este tipo puedan llegar a ejercer cargos públicos.
Luego de permanecer en los exteriores de la institución, los manifestantes fueron atendidos por representantes del Jurado Electoral Especial, quienes escucharon sus pedidos y se comprometieron a revisar de manera rigurosa la información presentada por los candidatos. Los funcionarios señalaron que se fortalecerán los filtros dentro del marco de las competencias y normas que rigen el proceso electoral.
Al final de la reunión, ambas partes suscribieron un acta en la que quedó constancia del compromiso de los representantes del organismo electoral de ser más cuidadosos con la revisión de los requisitos y la información proporcionada por los postulantes. Los representantes de los comedores populares señalaron que continuarán vigilantes del proceso electoral y esperan que las denuncias que correspondan sean evaluadas antes de que los candidatos puedan acceder a cargos de elección popular. Por: Hugo Anteparra



