La sentencia marca un hito en la lucha contra la impunidad por crímenes cometidos durante el régimen fujimorista y reabre el debate sobre justicia y memoria en el Perú.
El Poder Judicial condenó a Vladimiro Montesinos Torres, exasesor presidencial de Alberto Fujimori, a 20 años de pena privativa de la libertad tras hallarlo responsable del delito de homicidio calificado en agravio de la periodista Melissa Alfaro Méndez y del ciudadano Víctor Hugo Ruiz León, en el marco del proceso conocido como “Sobres bomba”. La sentencia, emitida por la Tercera Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria, presidida por el juez Helbert Llerena, se da luego de que la Fiscalía solicitara una condena de 35 años de prisión.
Durante la lectura del fallo, el tribunal declaró infundada la prescripción de la acción penal planteada por la defensa de Montesinos y del procesado Víctor Penas Sandoval, quien finalmente fue absuelto de todos los cargos. Asimismo, la Sala determinó que el exasesor también es culpable de homicidio calificado en grado de tentativa contra el defensor de derechos humanos Augusto Zúñiga Paz, el exparlamentario Ricardo Letts Colmenares y el periodista Carlos Arroyo Reyes, todos ellos víctimas de los atentados con explosivos enviados a través de correspondencia.
En cuanto a la reparación civil, el tribunal dispuso que Vladimiro Montesinos y el Ministerio de Defensa, en calidad de tercero civilmente responsable, paguen de forma solidaria diversas indemnizaciones. Se fijó el monto de S/500,000 para los herederos de Melissa Alfaro y Víctor Ruiz, mientras que para los deudos de Augusto Zúñiga Paz se estableció S/200,000. En tanto, los familiares de Ricardo Letts Colmenares y Carlos Arroyo Reyes recibirán S/5,000 cada uno.
Tras conocerse la sentencia, el Ministerio Público, la defensa de la familia de Víctor Ruiz y la parte civil interpusieron recursos de nulidad contra el extremo que absuelve a Víctor Penas Sandoval. Por su parte, la defensa de Montesinos y la Procuraduría del Ministerio de Defensa, representada por Raúl Zorrilla, se reservaron el derecho de impugnar el fallo.
En declaraciones a La República, Igor Alfaro, hermano de la periodista asesinada, sostuvo que la decisión judicial “sienta un precedente para los casos de derechos humanos” y permite que estos procesos se mantengan autónomos frente a normas que calificó como procrimen. En esa misma línea, afirmó que la condena representa para su familia una “justicia reparadora y simbólica”, tras años de espera.
La sentencia contra Vladimiro Montesinos no solo cierra un capítulo judicial largamente postergado, sino que también refuerza el papel de la justicia en el esclarecimiento de los crímenes ocurridos en uno de los periodos más oscuros de la historia reciente del país, donde el uso del terror y la persecución marcaron la relación entre el poder y la prensa.



