En tiempos en que la ciudadanía exige mayor austeridad, transparencia y resultados concretos, cada viaje financiado con recursos públicos alimenta la percepción de que las prioridades del Parlamento siguen lejos de las preocupaciones reales de la población, profundizando la desconfianza hacia una de las instituciones con menor credibilidad del país.
A pocos días de concluir el actual Periodo Legislativo, un total de 23 congresistas recibió autorización de la Mesa Directiva del Congreso para viajar al extranjero entre los meses de junio y julio, con pasajes y viáticos financiados por el propio Parlamento, situación que ha reavivado el debate sobre el uso de los recursos públicos y la verdadera utilidad de estas comisiones oficiales. La información fue revelada por el programa dominical Punto Final, que detalló que los legisladores participaron en actividades desarrolladas en Estados Unidos, Francia, Chile, Turquía, Paraguay, Uruguay, India, Suiza y otros destinos internacionales. Entre los parlamentarios que realizaron estos desplazamientos figuran Milagros Jáuregui, Judith Laura Rojas, María del Carmen Alva, José Cueto, Milagros Santisteban, Edgar Tello, Eduardo Salhuana y Waldemar Cerrón, entre otros. Consultado sobre estos viajes, José Cueto sostuvo que estas misiones permiten fortalecer la denominada diplomacia parlamentaria, estrechar vínculos con instituciones extranjeras e intercambiar experiencias legislativas; sin embargo, dicha posición fue cuestionada por las congresistas Margot Palacios y Ruth Luque, quienes expresaron su desacuerdo con la aprobación de permisos para salir del país cuando existen múltiples asuntos pendientes de atender en la agenda nacional.
El reportaje también reveló que Waldemar Cerrón, en su condición de segundo vicepresidente del Congreso, viajó junto con una asesora a Ginebra (Suiza) para participar en el Foro Parlamentario Global, permaneciendo en esa ciudad entre el 18 y el 23 de mayo. La investigación periodística añadió otro aspecto que genera controversia: el Congreso de la República destina cada año cerca de 118 mil dólares al pago de membresías en organismos parlamentarios internacionales. Solo por integrar el Parlatino desembolsa 60 mil dólares anuales; además, paga 13 mil dólares por pertenecer a Parlaméricas, alrededor de 44 155 dólares correspondientes a 35 700 francos suizos por la membresía en la Unión Interparlamentaria, y otros 544 dólares, equivalentes a 440 francos suizos, para la Asociación de Secretarios Generales Parlamentarios. Según el informe, el número de congresistas que viajaron al extranjero durante este periodo legislativo también ha mostrado una tendencia elevada: 69 parlamentarios realizaron viajes oficiales en 2025, frente a 36 en 2024, 43 en 2023, 62 en 2022 y 22 en 2021, cuando recién se iniciaba la actual gestión parlamentaria. Estas cifras vuelven a colocar bajo la lupa el gasto institucional y la necesidad de demostrar que estas misiones internacionales generan beneficios tangibles para el país, en un contexto donde amplios sectores de la población demandan mayor eficiencia, austeridad y rendición de cuentas por parte de sus representantes.



