En medio de la crisis económica, el Congreso de la República adquirió un nuevo inmueble por US$ 9.7 millones, generando cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos.
El edificio, donde anteriormente funcionaba una sucursal de Scotiabank, ubicado en el jirón Carabaya 543-547, se ha convertido en una de las más recientes propiedades del Parlamento.
Según información periodística, la millonaria compra no fue anunciada con la debida transparencia, lo que ha provocado sorpresa y críticas ciudadanas.
De acuerdo con fuentes parlamentarias, el inmueble será destinado a albergar personal administrativo que ya no tiene espacio en el Palacio Legislativo, así como a nuevos trabajadores que se incorporarán con la implementación del Congreso Bicameral en el próximo periodo.
La adquisición contrasta con las necesidades urgentes de la población, como salud, educación y seguridad ciudadana, en un contexto de dificultades económicas.
Este hecho ha reavivado el debate sobre la priorización del gasto público y la falta de rendición de cuentas por parte del Legislativo.



