Frente a proyectos de gran envergadura económica, la falta de gestión de permisos oportunos y la improvisación de las autoridades locales arriesgan no solo los fondos públicos, sino también el anhelado desarrollo de las comunidades rurales.
El millonario sueño de modernizar el campo en la región de San Martín, mediante un sistema de vanguardia tecnológica, ha ingresado a una etapa de incertidumbre debido a la inacción burocrática y la falta de planificación de las autoridades locales. La Contraloría General de la República del Perú, a través de la Gerencia Regional de Control de San Martín, emitió el Informe de Hito de Control N° 8454-2026-CG/GRSM-SCC tras una evaluación concurrente realizada del 27 de abril al 14 de mayo de 2026.

El documento analiza detalladamente la obra titulada «Creación de la infraestructura de riego mediante sistema de bombeo con energía de paneles solares en las localidades de Valparaíso y La Unión, distrito de Bajo Biavo – Bellavista – San Martín», un megaproyecto identificado con el Código Único de Inversiones N° 2329165 y cuyo presupuesto total asciende a la astronómica cifra de S/ 39 349 562,92.
El principal objetivo de esta mega obra es resolver los problemas históricos de inadecuada infraestructura hídrica, el escaso nivel tecnológico y la limitada gestión que sufren las organizaciones de usuarios locales. Para lograrlo, el expediente técnico – aprobado inicialmente por la Municipalidad Distrital de Bajo Biavo mediante la Resolución de Alcaldía N° 0118-2024-MDBB-A el 4 de julio de 2024 – contempla metas ambiciosas como la instalación de 2 496 módulos de paneles solares fotovoltaicos, una estación eléctrica con un transformador de potencia de 800 KVA, y la construcción de cuatro estaciones de bombeo en el río Biavo equipadas con electrobombas de 100 HP. Además, la obra incluye la colocación de líneas de impulsión, un reservorio de tierra revestido con geomembrana de 2 500 metros cúbicos de capacidad, más de 9 kilómetros de líneas de conducción de tuberías PVC y veinte tomas laterales de concreto armado para derivar el agua directamente a las parcelas agrícolas.

La historia contractual de este proyecto se selló el 9 de mayo de 2025 con la firma del Contrato de ejecución de obra n.° 003-2025/MDBB-GM por un monto de S/ 36 775 292,45 a favor del Consorcio Valparaíso. Este grupo empresarial está integrado por las firmas Inversiones Jevalu E.I.R.L., Cisco Import S.A.C. y Amazon Force E.I.R.L., representadas legalmente por Alexander Ruiz García.
El plazo original de ejecución se fijó en 270 días calendario, teniendo como fecha de inicio el 10 de julio de 2025 bajo la supervisión técnica del residente Ing. Edgar Saúl Dávila Gallardo. No obstante, el camino sufrió severos tropiezos cuando la obra fue suspendida por primera vez el 30 de septiembre de 2025, reiniciándose recién el 3 de diciembre del mismo año. Estos retrasos forzaron a reprogramar la fecha de culminación de la obra principal para el 7 de junio de 2026. De manera paralela, la comuna contrató al Consorcio Supervisor Valparaíso (conformado por Avog Contratistas Generales S.A.C. y AEL Ingeniería y Construcción) mediante el Contrato N° 009-2025-MDBB-GM firmado el 1 de diciembre de 2025 por un monto de S/ 1 714 100,00, quedando la jefatura en manos del supervisor Ing. Álvaro Omar Flores Rojas. Para dinamizar la ejecución, la municipalidad otorgó cuantiosos desembolsos financieros al contratista, que incluyeron un adelanto directo de S/ 3 677 529,25 y un adelanto para materiales de S/ 7 355 058,49, sumado a la aprobación de la Prestación Adicional de Obra N° 01 mediante Resolución de Alcaldía N.° 066-2026-MDBB-A el 20 de marzo de 2026.

A pesar de que las cifras oficiales muestran un ritmo de avance físico aparentemente positivo – con la valorización de marzo de 2026 registrando un avance ejecutado acumulado del 83,14% en la obra principal y un 78,04% en el componente adicional – , el equipo auditor de la Contraloría ha encendido las alarmas al identificar cinco situaciones adversas críticas que ponen en serio riesgo el éxito del proyecto. La más alarmante de estas deficiencias radica en que la Municipalidad Distrital de Bajo Biavo presenta una preocupante demora en la gestión de trámites indispensables y elementales. Las inspecciones físicas y las actas suscritas entre abril y mayo por la comisión de control constataron que la entidad edil no cuenta con los permisos para ejecutar las intervenciones dentro del derecho de vía ante la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones, indispensables para el cruce de la línea de impulsión en la carretera que une Bellavista con Bajo Biavo. Peor aún, las autoridades locales tampoco han gestionado la autorización para la construcción de la captación en la franja marginal del río Biavo ante la Autoridad Nacional del Agua (ANA). Esta negligencia administrativa quedó expuesta en el propio cuaderno de obra, donde el 18 de febrero de 2026 (Asiento n.° 183) ya se advertía la total ausencia de estas autorizaciones obligatorias. El propio Gerente de Desarrollo Territorial y Económico de la comuna, el Ing. Nelson Vásquez Vásquez, admitió ante los auditores que dichos trámites fundamentales se encontraban aún pendientes de gestión. Esta grave omisión legal y técnica, advierte el máximo órgano de control, expone directamente al proyecto al riesgo de incumplimiento del plazo contractual, así como a la generación de inminentes ampliaciones de plazo, suspensiones, paralizaciones de obra y al consecuente reconocimiento de mayores gastos generales en perjuicio del erario nacional. El informe, firmado digitalmente para su notificación por los funcionarios de la Contraloría, representa una dura advertencia que obliga a la gestión municipal a reaccionar de inmediato si no quiere transformar una de las inversiones tecnológicas más prometedoras de la región en un monumento a la parálisis estatal.



