El artista loretano Diego Capuena continúa posicionando el arte urbano nacional en escenarios internacionales tras su participación en el Mood Indigo, realizado en el campus del Indian Institute of Technology Bombay (India).
Esta experiencia marca un hito en su trayectoria y consolida su presencia como artista peruano en uno de los encuentros culturales universitarios más importantes de Asia.

Durante su participación, Capuena desarrolló dos intervenciones artísticas que dialogan con la identidad local india desde una mirada intercultural. En el campus, realizó un mural inspirado en los movimientos de manos de las danzas tradicionales de la India, conocidos como mudras, capturando la expresividad, la espiritualidad y el lenguaje simbólico del cuerpo. Posteriormente, como parte del festival urbano City Unites en Navi Mumbai, pintó un mural de Nandi, el toro sagrado del hinduismo, símbolo de fuerza, devoción y protección.
Ambas obras reflejan un cruce de lenguajes visuales entre India y la Amazonía peruana. A través de su estilo, el artista integra elementos de la cosmovisión amazónica —donde los animales son guardianes y portadores de conocimiento— con símbolos propios de la cultura india, generando un diálogo que conecta territorios, espiritualidades y formas de entender el mundo desde el arte urbano contemporáneo.

La participación de Diego Capuena fue posible gracias a los Estímulos Económicos para la Cultura 2025 del Ministerio de Cultura del Perú, en la categoría de Circulación Internacional, teniendo como beneficiaria a la gestora cultural Alicia Medina Revilla, de la plataforma Ruta del Arte Amazónico, quien también viajó junto al artista. Esta experiencia no solo permitió visibilizar el trabajo de Capuena, sino también fortalecer redes de intercambio global, en un contexto donde el arte urbano se consolida como una herramienta de conexión entre culturas.
El paso por India dejó un impacto significativo tanto a nivel artístico como humano. El intercambio con creadores de países como Chile, Corea, Siria, Francia, México, Estados Unidos, España, Alemania, Italia e India permitió ampliar perspectivas y generar nuevas conexiones. Asimismo, el público local mostró gran interés por el Perú, reconociendo su riqueza cultural e incluso estableciendo vínculos entre sus propias deidades y figuras como el dios creador andino, Wiracocha. Esta experiencia reafirma el potencial del arte amazónico para dialogar con el mundo y abre nuevas oportunidades de proyección internacional.



