En medio de acusaciones cruzadas y teorías sobre operaciones “desde las sombras”, el país vuelve a quedar atrapado en la confrontación. Más allá de los señalamientos, la ciudadanía reclama propuestas concretas y transparencia en la gestión pública.
El exalcalde de Lima y líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, acusó al exasesor presidencial Vladimiro Montesinos de estar detrás de la estrategia política de Keiko Fujimori, al señalar que existiría una operación articulada que influye en decisiones clave dentro del Congreso de la República. En declaraciones a Canal N, sostuvo que el exasesor tendría injerencia en el actual escenario político tras la elección presidencial.
“Para mí Montesinos está en la campaña asesorando a esta señora, porque a ella tampoco le da tanto el cerebro, pero creo que Montesinos sí. Hay alguien de esta calaña”, manifestó López Aliaga, generando inmediata controversia por el tono y el contenido de sus afirmaciones.
El también excandidato presidencial afirmó que las recientes decisiones parlamentarias no responderían a acuerdos espontáneos, sino a una operación política previamente organizada entre distintas fuerzas. En ese contexto, cuestionó el proceso que llevó a la elección de José María Balcázar como presidente de la República, sugiriendo que habría existido coordinación anticipada entre determinados sectores políticos.
Asimismo, reveló que, tras la censura contra José Jerí, planteó una alternativa distinta para la conducción del Parlamento. Según indicó, propuso al congresista Roberto Chiabra como una opción “más adecuada”, pero dicha posibilidad fue descartada. “Yo le dije a María del Carmen Alva que Roberto Chiabra era una mejor carta, pero se le negó la posibilidad de lo que él quería”, afirmó, insinuando que la negativa no fue una decisión aislada.
En esa línea, apuntó directamente contra César Acuña, a quien responsabilizó por impedir la eventual candidatura de Chiabra. “A Chiabra le niega Acuña, eso es planeado, es un psicosocial de Montesinos, igualito”, sostuvo, comparando la situación con prácticas políticas de la década de 1990.
Finalmente, López Aliaga denunció la existencia de un presunto pacto entre líderes políticos y bancadas parlamentarias. “La trama pactada entre Fujimori, Acuña, Luna y demás hierbas, algunos de Acción Popular también, era tomar los ministerios para saquearlos como siempre hacen”, aseguró, sin presentar pruebas públicas que respalden sus afirmaciones.
Las declaraciones del líder de Renovación Popular reavivan la tensión en el escenario político nacional y anticipan un nuevo capítulo de confrontación entre fuerzas parlamentarias. Mientras tanto, la ciudadanía observa con preocupación cómo el debate público se centra en acusaciones y sospechas, en lugar de propuestas claras frente a los principales problemas del país.



