135 alcaldes a nivel nacional postulan como primeros regidores y 63 candidatos a alcaldes ya renunciaron a sus cargos.
El experto en Derecho Electoral Christian Zacarías sostuvo que corresponde al electorado decidir en las urnas si respalda a los alcaldes que renuncian a sus cargos para postular como primeros regidores, práctica que consideró una forma de reelección encubierta.
Zacarías señaló que 135 alcaldes a nivel nacional están postulando como primeros regidores y 63 candidatos a alcaldes ya han renunciado. Explicó que esta modalidad se ha vuelto recurrente desde 2015, cuando se modificó la Constitución para impedir la reelección inmediata de alcaldes.
“Hay personajes que han sacado la vuelta a la norma y hacen este tipo de postulaciones como primeros candidatos. En una democracia debería ser el elector quien juzgue y castigue este tipo de conductas, es decir, que no los vuelvan a elegir”, afirmó.

El especialista recordó que la prohibición de la reelección tuvo como objetivo garantizar la alternancia en los gobiernos locales y evitar que determinadas autoridades permanezcan de manera continua en el poder. En ese contexto, mencionó como antecedentes casos de alcaldes que, tras dejar el cargo, postularon como primeros regidores para posteriormente intentar retornar a la alcaldía.
Respecto al actual proceso electoral, reiteró que la presencia de 135 alcaldes como candidatos a primeros regidores evidencia que esta práctica continúa pese a la prohibición de la reelección inmediata. A ello se suman 63 postulantes a alcaldes que ya renunciaron a sus cargos a nivel nacional.
Zacarías también advirtió que el próximo cambio de autoridades podría generar dificultades para la atención de emergencias vinculadas al fenómeno de El Niño, especialmente durante los meses de septiembre y octubre.
Sostuvo que los planes de contingencia deben mantenerse operativos durante el periodo electoral y la transición de autoridades, debido a que los gobiernos locales tendrán que ejecutar contrataciones y obras para enfrentar eventuales emergencias. Por ello, consideró necesaria una coordinación entre el Gobierno nacional y las municipalidades para evitar que el cambio de gestión retrase la adopción de medidas frente a los efectos del fenómeno climático.



