La iniciativa fortalece la gobernanza ambiental y demuestra que conservar los ecosistemas no es una opción, sino una responsabilidad compartida para garantizar agua, biodiversidad y desarrollo sostenible en la región.
El Gobierno Regional de San Martín dio un paso decisivo en la defensa de los recursos naturales al otorgar una Concesión para Conservación denominada “Guardianes de las Nacientes del Mashuyacu”, destinada a proteger un territorio de 7 585,9965 hectáreas ubicado en la zona de Alto Saposoa–Pasarraya, en el valle del río Mashuyacu, provincia de Huallaga. La medida, impulsada a través de la Autoridad Regional Ambiental (ARA), busca asegurar la sostenibilidad hídrica y ecológica de una de las áreas estratégicas de la región.
La concesión fue formalizada mediante la Resolución Directoral N.° 057-2026/GRSM/ARASM/DGFFS y el Contrato N.° 22-SAM/CON-CON-2026-001, otorgando el título habilitante a la Asociación de Productores Agropecuarios Bosque Verde Los Olivos, organización que asumirá la responsabilidad de conservar este espacio bajo un modelo de gestión sostenible. El área concedida se ubica en la jurisdicción de los distritos de Saposoa y Alto Saposoa, considerados puntos clave por su alta importancia hídrica y ecológica.

El principal objetivo es la protección de las nacientes hídricas del valle del río Mashuyacu, así como la conservación de su biodiversidad asociada. La iniciativa promueve además la creación y fortalecimiento de un corredor ecológico, estrategia que permitirá mantener la conectividad de los ecosistemas, preservar el paisaje y fortalecer la resiliencia ambiental del territorio frente a amenazas como la deforestación y el cambio climático.
Entre las especies priorizadas figuran el cedro blanco (Cedrela fissilis), especie forestal de alto valor ecológico; el mono choro de cola amarilla (Lagothrix flavicauda), primate endémico del Perú categorizado en peligro crítico; y el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), símbolo de la fauna andino-amazónica. La protección de estas especies emblemáticas no solo busca evitar su desaparición, sino garantizar el equilibrio ecológico y la funcionalidad de los ecosistemas que sostienen a las comunidades locales.
La representación legal de la asociación recae en Carmen Vidali Jiménez García, quien liderará las acciones de planificación, conservación, vigilancia y gestión sostenible del área, en articulación con las autoridades competentes. La iniciativa apunta también a consolidar la gobernanza ambiental local, generando beneficios sociales y ambientales de largo plazo para las poblaciones del entorno.



